Presidente de la Comisión de Salud rechaza veto al COS y responde al ministro Zevallos

- 25 de septiembre de 2020 - 17:56
El doctor William Garzón durante una rueda de prensa virtual.

El asambleísta William Garzón negó la veracidad de algunos de los argumentación del Ministerio de Salud para invalidar el proyecto de ley

La Comisión de Salud de la Asamblea Nacional no descarta iniciar un proceso de juicio político contra el ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, por el veto total al Código Orgánico de Salud (COS). El presidente de la comisión, William Garzón, criticó la tarde de este viernes 25 de septiembre la decisión del Ejecutivo de objetar íntegramente el proyecto de ley.

El asambleísta, de Alianza PAIS, convocó a una rueda de prensa para responder al ministro Zevallos y a la decisión del presidente Lenín Moreno de objetar el COS por vacíos estructurales. Según Garzón, en un mes destruyeron lo hecho en ocho años.

“Es una afrenta al trabajo del legislativo y a la participación de miles de ciudadanos. No tienen fundamentación para vetarla porque no han leído el proyecto”, declaró el médico. También arremetió contra el Ministerio de Salud y aseguró que las declaraciones de Zevallos sobre la ley, emitidas en horas de la mañana, eran falsas.

“Mantuvimos dos reuniones el 11 y 14 de septiembre para analizar el COS con un equipo del Ministerio de Salud. Objetaron 22 artículos. Entendimos que no tenían ninguna otra observación”, contó Garzón. Sin embargo, Zevallos dijo que de los 405 artículos del proyecto de ley, 400 recibieron observaciones.

Para la Comisión de Salud, el veto atentó contra el proceso efectuado para diseñar el proyecto. Mediante talleres, reuniones en territorio y en la Asamblea se analizó, discutió y elaboró el COS, previo a su debate en el Pleno de la Asamblea. El 25 de agosto fue aprobado por el Legislativo.  

“Abría las puertas por primera vez a la ciudadanía para la toma de decisiones en la política pública. […] Vetaron el proyecto más importante en los últimos 50 años en lo referente a la salud”, acotó Garzón. En la rueda de prensa aprovechó para negar que la independencia financiera del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) se vea comprometida.

En cuanto a un posible juicio político a Zevallos, el presidente de la comisión aclaró que aún no ha sido planteado, pero enfatizó que tampoco está descartado. Por el momento la Comisión fiscaliza las irregularidades en la emisión de carnés de discapacidad.

Los legisladores Nancy Guamba y José Agualsaca también rechazaron la objeción total del Ejecutivo, aunque intentaron politizar el asunto con la supuesta participación de líderes políticos de otras tendencias ideológicas en la decisión del Presidente.

Organizaciones sociales y ciudadanas expresaron su desaprobación e indignación por el veto. El colectivo Diálogo Diverso  manifestó que la vida debe protegerse desde los derechos y no a través de ideologías. El grupo hizo un llamado a que el Ejecutivo dé a conocer las acciones para la protección de menores de edad, mujeres y personas LGBTIQ+.

Un veto necesario

El presidente Lenín Moreno explicó en su cuenta de Twitter que el veto al COS se debió a “consideraciones técnicas y porque no responde a las necesidades actuales de la población”. En la notificación que envió horas antes al presidente de la Asamblea, César Litardo, el Jefe de Estado añadió que el proyecto contaba con imprecisiones y aspectos poco claros.

Zevallos mencionó que el COS pone en riesgo la práctica profesional pública y privada, con 172 sanciones. También dijo que el modelo de gestión arroja más “dudas que certezas”, respecto a la creación de instancias burocráticas. El Ministerio de Salud no cree que el COS contribuya a garantizar el acceso a la salud para los ecuatoriano.

El veto ha provocado que ciertos grupos aleguen que la decisión del Ejecutivo fue por razones políticas o religiosas. La objeción presidencial sí cuenta con el respaldo de asociaciones pro vida, organizaciones cristianas, y de movimientos políticos como CREO, pero también de expertos en medicina para quienes el COS poseía fallas de fondo.

"El COS está tan mal hecho, con tantos errores, que sospecho no fue leído ni por los asambleístas actuales, ni por las personas que han pedido veto por leer desde su religión", opinó la pediatra y académica Beatriz León. Desde su perspectiva, el veto fue una decisión responsable y que de ninguna manera evitará que continúe la atención a mujeres por casos de emergencia obstétrica, según escribió en su cuenta de Twitter. 

El especialista en salud Pública, Pedro Barreiro, señaló que el presidente Moreno tuvo razón en vetar el documento legal por contener “notables fallas, no solamente de forma sino de fondo”. El médico y escritor ecuatoriano acotó que es obligación del Legislativo presentar leyes útiles y necesarias, en referencia a que el COS, en su opinión, registra inconsistencias, términos mal utilizados y hasta errores ortográficos.

“Me preocupan asuntos de fondo, como por ejemplo, las retribuciones casi infinitas a una autoridad sanitaria nacional que no está bien definida en el texto del Código”, dijo a El Telégrafo. Barreiro observó un tratamiento superficial a temas importantes sobre la salud en el país.

Pese a la politización que el veto ha generado, el especialista en cirugía general, Manuel Cevallos, piensa que el Gobierno tuvo un acierto en la no aprobación del proyecto de ley. “Es preferible construir una norma técnica bien elaborada, porque el COS fue un documento profundamente ideologizado”, comentó.

Cevallos discrepa con el reclamo del asambleísta Garzón sobre la eliminación de una ley en un mes, tras ocho años de trabajo. “El que se hayan tomado ocho años para hacer un disparate refleja más la capacidad de los asambleístas que la decisión del Gobierno”, señaló.

El también master en administración de salud y bioética reconoce que no tiene afinidad alguna con la gestión de Moreno, pero no por ello puede negar que el veto fue correcto ante un cuerpo legal con 400 artículos “repletos de errores”. (I)

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