Varios migrantes se quedaron sin ver la noche cultural

12 de abril de 2014 07:15

Diego Zúñiga, estudiante de ingeniería de Pennsylvania State College, recorrió seis horas en bus para ser parte del evento cultural con el Presidente Rafael Correa en Nueva York.

No asistió a varias de sus clases para ir al auditorio La Guardia Performing Arts Center, donde cientos de otros ecuatorianos de New York, New Jersey y Connecticut se reunieron la noche del viernes para recibir al presidente.

Pero al igual que otros, él no pudo entrar por falta de espacio. Carmen Colombia Fierro, ecuatoriana que reside en Estados Unidos por 40 años, no se resignaba al pensar que se reservó un auditorio con capacidad solo para alrededor de 1.000 personas.

Afueras del evento, muchos esperaron al primer mandatario con banderas de Ecuador y gritando “¡te queremos presidente!” y “¡reelección!”

Los ánimos subieron cuando el Presidente ingresó por la puerta principal, donde saludó a los ecuatorianos y les dio la mano. A partir de ese momento, ya no se respetaron las filas, y los que no pudieron entrar se empujaban cerca de la puerta de ingreso.

“¡Que se respete al pueblo!” gritaban enojados, aunque minutos más tarde gritaban frases de apoyo para el Presidente.

El evento comenzó a las 20:00, donde el Presidente Correa se presentó junto con artistas ecuatorianos como Aladino y Christian Jaramillo.

Pero algunos no perdieron las esperanzas de entrar y se quedaron en las afueras del auditorio. Geovanni Suárez y sus primos, se sentaron en la parada de bus en la calle de enfrente. Asistieron para “apoyar las gestiones que él está haciendo” dijo Suárez.

El ecuatoriano dijo que aunque ya no regresaría a vivir al Ecuador, cuando recién llegó a los Estados Unidos el cambio fue “brusco”. “De todas maneras allá, a pesar de los pesares… uno viene acá, el frío, el idioma también fue difícil”.

Cerca de Suárez, se encontraba Milton Inga, quien reside en los Estados Unidos por 23 años. Inga, quien emigró al país del norte para sustentar a su madre y ocho hermanos, dijo que está pensando en regresar al Ecuador. 

“Extraño mi patria”

En cambio, Marco Dueñas Símon y María Antonieta Dueñas, están seguros que lo harán el próximo año después de jubilarse. “Ir a descansar y disfrutar de lo que hemos trabajado aquí”, dijeron.

Poco a poco, después de una hora y media, la gente se fue disipando.

Uno de los últimos en irse fue Hugo Tito Sarango. Él no culpó a los coordinadores ni a la falta de espacio, por no haber entrado. El ecuatoriano, quien lucía la camiseta de la selección, dijo que había llegado tarde desde su lugar de trabajo. “Si el americano dice una hora, a esa hora hay que estar ahí”.

Muchos de lo que no pudieron ver al Presidente, intentarán verlo durante su presentación en el enlace ciudadano hoy.