Sonnenholzner: Empresa alemana interesada en construir un ferrocarril

- 01 de abril de 2019 - 00:00
Otto Sonnenholzner. Vicepresidente de la República
Foto: Álvaro Pérez / El Telégrafo

El Segundo Mandatario dijo que uno de los aviones presidenciales se entregaría a las Fuerzas Armadas y que está en análisis hacer consulta popular por reformas al Consejo de Participación.

El vicepresidente de la República, Otto Sonnenholzner, que cumplió 36 años, se muestra afable, habla con soltura, gesticula y mueve las manos para puntualizar las frases, su voz es calmada y explica sus aseveraciones como si diera una conferencia.

Antes de iniciar la entrevista cruza las manos y comenta que en estos primeros tres meses de gestión -asumió el cargo el 11 de diciembre de 2018-, se enfocó en devolverle a la institución el prestigio que necesita, para lo que reestructuró totalmente la entidad.

Mencionó que como primer paso analizaron el recurso humano, de 226 empleados que había en 2017 bajaron a 123, “la Vicepresidencia estaba inflada, ahora contamos con el personal idóneo”.

Asimismo, redujeron el presupuesto de $ 6’205.115 a $ 4 millones, con lo que, aseguró, podrán operar sin problema de acuerdo a la política de austeridad instaurada por el Gobierno Nacional.

¿Qué otros cambios ha implementado?
El de servicio al país con austeridad al disminuir  drásticamente los gastos, devolvimos un edificio entero, redujimos el 40% del personal, había 47 vehículos y nos quedamos con 14. Los viajes que hacemos al exterior le cuestan poco al Estado porque usamos vuelos comerciales con tarifas normales, nos hospedamos en hoteles clase turista sin comitiva, todos estos son cambios importantes con lo que demostramos que sí se puede gobernar con un mensaje de austeridad.

¿Pero no es mejor usar los aviones presidenciales?
Hay ocasiones que son necesarios por rutas que no se pueden cumplir con vuelos comerciales, pero creo que en el anterior régimen se exageró con los aviones. El presidente Moreno los usa  poco, unas cuatro horas al mes, porque su operación es costosa. Una nave de estas cuesta entre $ 4 mil y $ 5 mil la hora de vuelo.

El Presidente anunció que vendería uno de los aviones ¿qué pasó?
Está en análisis la conversión de una de las naves para ambulancia o entregarla a las Fuerzas Armadas. La conversión implica costos adicionales.

Usted viajó recientemente a España y Alemania, ¿algún resultado?
Una de las funciones que me encargó el Presidente de la República se refiere precisamente a contactos internacionales para inversiones. La empresa de ferrocarriles Deutsche Bahn, de Alemania, está interesada en hacer un proyecto de ferrocarril para conectar Quito con Guayaquil. También está interesada la Red Nacional de los Ferrocarriles Españoles (RENFE), este proyecto es importante, al momento escuchamos a los oferentes, pues será inversión privada que en pocos días anunciaremos.

¿Cómo funcionan los gabinetes sectoriales?
Muy bien. Hacemos ajustes para reunirnos más seguido, pues son una forma de administración más específica para atender los temas, en las diferentes regiones, que nos ha encargado el Mandatario. Vigilo que las cosas ofrecidas se concreten.

¿Sigue el Gobierno con la política del diálogo?
Hemos pasado del diálogo al acuerdo nacional. Estamos por aprobar el plan de manejo del acuerdo nacional para que el Presidente en los próximos 15 días lo pueda lanzar. Esto permitirá avanzar en múltiples ejes de trabajo, como el de cuál es el modelo democrático que queremos. Allí podemos hablar desde métodos de distribución de escaños en procesos electorales hasta la institucionalidad del país, en cuanto a la discusión de las reformas al Consejo de Participación Ciudadana.

¿Acuerdos económicos, también?
Debemos abrir la discusión del modelo económico que necesitamos, aspiramos a que el sector privado tome el liderazgo económico para el crecimiento, ya sabemos que el modelo anterior no es sostenible, que nos llevó a un endeudamiento que no se puede sostener por más tiempo, es el momento de hacer el acuerdo nacional para realizar los cambios que necesitamos.

¿Esto es un giro ideológico?
Nosotros apostamos a lo que funcione, no se trata de dónde viene. Si funciona y le dará trabajo a la gente, lo apoyamos, ya sabemos lo que no funcionó. Esto no es ideológico, creo que si vemos las últimas elecciones la gente no piensa en ideologías, sino cómo tener salud, educación, empleo, equidad, oportunidades iguales para todos, eso queremos. (I)

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