La agricultura latinoamericana será uno de los principales beneficiarios

El gigante asiático invirtió $ 100.000 millones en el mundo en 2014

- 08 de enero de 2015 - 00:00

La agricultura latinoamericana será uno de los principales beneficiarios

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en 2012 ya vaticinaba un mayor vínculo comercial de la región con China, el gigante asiático que se proyecta como la mayor economía del mundo para 2016.

El organismo basaba sus previsiones en el rápido crecimiento de las economías latinoamericanas y hacía votos porque los países “redoblaran sus esfuerzos por diversificar sus ventas hacia ese mercado”, en clara referencia a dejar de ver solo a Estados Unidos y Europa.

Para 2014, el comercio entre China y la región aumentó un 20%, de acuerdo con un informe de la Comisión de Asuntos Económicos del Parlamento Latinoamericano (Parlatino).

Rodrigo Cabezas, presidente del organismo, destaca la importancia de consolidar esta relación porque dará paso al desarrollo de inversiones directas en América Latina, relacionadas a proyectos de infraestructura.

Y es que el interés de China por invertir no le es indiferente a ningún gobierno. Fue en 1999 cuando el país asiático arrancó con una iniciativa para profundizar el desarrollo de las empresas nacionales y la globalización de su “capitalismo dirigido”, conocida como “Going Global”, a través de la cual se promueven las inversiones de sus empresas en el extranjero.

Así, al ritmo de que China desarrolló su capacidad económica incrementó sus inversiones en el resto del mundo. Según un artículo de la revista especializada Perspectiva del IDE Business School, entre 2001 y 2005 China invirtió más de $ 50.000 millones a través de más de 10.000 empresas distintas, convirtiéndose para Latinoamérica en un inversor neto de capitales.

En 2005, el país asiático invirtió $ 659 millones en la región, un 16% de los recursos destinados al exterior y en 2007, los fondos habían llegado a $ 9.300 millones, dirigidos a los sectores de infraestructura, manufactura, minería y energía, señala la publicación del IDE.

El crecimiento siguió.

Según un documento del Comité de Inversiones Extranjeras de Chile, el flujo de exportación de capitales del gigante asiático en 2011 creció el 1,8%, superando los $ 60 mil millones. La cifra representa más de 60 veces el monto registrado a inicios del siglo XXI.

A finales de 2014, el gigante asiático anunció proyectos por $ 100.000 millones en el mundo. Argentina, Brasil y Chile son los principales destinos en Latinoamérica de estos recursos.

Con esas cifras el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé que en 2020 la agricultura sea una de las actividades más beneficiadas por la mayor integración con China. El FMI refiere un probable crecimiento del PIB agrícola de la región en un 4%.

Pero China también es un importante proveedor y comprador de bienes, al punto que se lo considere un socio comercial clave. Es el primer mercado de destino de las exportaciones de los países mencionados y el segundo de Perú, Cuba y Costa Rica.

De acuerdo a la Cepal, las exportaciones latinoamericanas hacia China se concentran en bienes primarios en un 69% y manufacturas basadas en recursos naturales en un 24%, con poca presencia de productos con valor agregado.

China exporta, esencialmente, manufacturas de alta y media tecnología.

Pero también es uno de los principales orígenes de las importaciones de América Latina y el Caribe: el 13% del total de las importaciones de la subregión.

Para que el beneficio mutuo siga, la Cepal considera que es necesario realizar transformaciones en aspectos como la estructura económica y la relación bilateral “de modo que le permitan aprovechar las oportunidades y eliminar las amenazas”.

Desde que China implementó nuevas políticas de apertura económica basadas en la industria, la exportación y la inversión, los organismos no han dejado de hacer pronósticos en torno a su monumental crecimiento y a su influencia en el mundo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estimó el año pasado que China superará a Estados Unidos en términos de poder adquisitivo.  

Si bien su crecimiento tiende a desacelerar, la Cepal estimó que China cerraría 2014 con el 7,5% de crecimiento, lo cual sigue siendo importante si se considera un promedio mundial de 2,9%.

A finales de 2011, el PIB chino suponía el 87% del PIB estadounidense y apenas 6 años antes se quedaba en el 72%, reveló el diario El País, basado en un informe del FMI.

El economista argentino y profesor universitario Jorge Marchini, en una entrevista a MAS Q MENOS, expresó
que el auge de China es el mayor cambio en la economía mundial en los últimos años. “Este no es un fenómeno acabado sino un proceso con desafíos muy grandes, pues en el caso de América Latina, ha existido una tradición de relaciones con Europa y Estados Unidos, pero China ha cambiado el mercado mundial”, manifestó.

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