Delfín Quishpe tuvo entre ceja y ceja ser alcalde

- 04 de abril de 2019 - 00:00
Quishpe indicó a un medio local que de lunes a viernes trabajará en la Alcaldía; los sábados dará shows y los domingos los destinará a la familia.
Foto: Archivo / EL TELÉGRAFO

El artista popular dijo que no descarta que después de cada inauguración de obras en Guamote, cante al menos dos canciones. Está bajo la lupa de la oposición.

El “show musical” ganó a las propuestas políticas. Así  entiende el dirigente Armando Tenesaca la victoria de Delfín Quishpe para la Alcaldía de Guamote, en Chimborazo.

Quishpe, un músico autodidacta y máxima estrella del tecnofolcklore del país, alcanzó su fama en 2006, cuando se hizo viral en YouTube su tema “Las Torres Gemelas”.

Desde esa fecha, aprovecha el mínimo evento para vender su imagen y su música y por eso buscó mejorar su estilo. Esto, en parte, por las críticas que recibió a nivel internacional por las letras de sus temas. Aunque señaló que eso no le ofendía. 

Empezó a estudiar en 2011 una tecnología en Producción Musical en el Instituto de Artes Visuales de Quito.

Pero abandonó rápido esa carrera porque tenía deficiencias en Matemáticas y Física, materias que eran parte de los estudios.

Eduardo Benítez, su profesor de Comunicación en aquel tiempo, afirmó que Quishpe era generoso con los amigos que le ayudaban en los deberes. A pesar de ese revés, la fama de Delfín no bajó y la política era una alternativa que siempre tocó su camerino; por eso no se atrevió a dejarla pasar.           

Él siempre reconoció su pasión por la política y eso llamó la atención de Pachakutik, que lo nominó como candidato a Alcalde del Municipio de Guamote.

Además, en ese movimiento político reconocían que las probabilidades de ganar eran grandes porque no tenía un pasado político.

Los primeros anuncios sobre su candidatura -a mediados de 2018- los hizo en los mercados populares. Mientras hablaba, en los parlantes ruidosos de esos lugares sonaba su música.

“Soy un hombre libre y disponible, que lo único que tiene es intenciones de servir a mi gente y a mi pueblo”, le decía Delfín a un periódico local el año pasado.

Por eso, a su modo, Delfín lideró la campaña con su vestimenta clásica: jeans apretados y botas de cuero, como en el viejo oeste.

Al inicio le costaba hablar sobre política pero después, al ritmo de la “chicha y folklore” aterrizó sus propuestas. Dio más de una docena de conciertos gratuitos.

En esas citas prometió, entre otras cosas, dotar de agua potable al cantón, la remodelación del parque central, el mejoramiento de los caminos vecinales y la gestión para la construcción del hospital de Guamote.

Ciudadanos consultados por este diario, como César Chafla, dicen: “no nos fijamos en sus propuestas; lo apoyamos porque llevó música a la comunidad”. 

Delfín superó a los 10 candidatos más que hubo para esa dignidad, al lograr un apoyo popular de 6.223 votos, es decir el 24%.

Se impuso a Carlos Guaraca, de la Alianza Chimborazo Primero, que aglutinó, entre otras fuerzas, al Partido Social Cristiano (PSC).

Para Guaraca, que obtuvo 4.832 votos (18,7%), el fanatismo le dio la victoria a Quishpe. Dijo que su liderazgo al frente del Municipio está en duda porque el artista no cuenta con experiencia en gestión pública.

Asimismo, el dirigente indígena Armando Tenesaca cree que durante la gestión de Quishpe se evidenciará una vez más que el “show musical” venció a las ofertas de campaña. 

El artista tendrá que asumir las riendas el 14 de mayo y entre sus prioridades está la creación de una marca cantonal para atraer a turistas e inversionistas.

Ese reto debe asumirlo en ese cantón que tiene más de 45 mil habitantes y el 90% de su territorio es pobre, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). (I)   

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