Elecciones 2021

El correísmo se adueñó del movimiento de Iván Espinel

La Contraloría halló irregularidades en la aprobación de firmas de Fuerza Compromiso Social, por lo que recomendó al CNE eliminarlo. Hoy en día, el correísmo es parte de dicha organización.
24 de junio 00:00

Los comicios seccionales de 2019 permitieron que el movimiento Fuerza Compromiso Social (FCS), del exministro Iván Espinel (hoy detenido), alcanzara mayor relevancia en el ámbito político nacional. Esa organización política obtuvo, en 2016, su personería jurídica por parte del Consejo Nacional Electoral (CNE), bajo la lista 5.

El FCS participó en tres procesos electorales nacionales, uno de ellos en 2017, cuando Espinel fue candidato presidencial con su propuesta de luchar contra la corrupción. Quedó sexto entre ocho candidatos.

En segunda vuelta, Espinel y su movimiento respaldaron la candidatura de Lenín Moreno, quien fue electo Presidente. Tras ello, en mayo de 2017, fue designado Ministro de Inclusión Económica y Social (MIES).

Luego de seis meses renunció al ser procesado por supuestas irregularidades cuando era director del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) de Guayas, durante el Gobierno pasado.

Enfrenta un juicio por enriquecimiento ilícito y tiene una sentencia por lavado de activos, con una pena privativa de libertad de 10 años. En el caso por peculado, fue declarado inocente en febrero de 2019.

Para el analista político Franklin Moreno, quienes son tentados por el poder gubernamental, preparan ramificaciones a través de las organizaciones políticas. “Lamentablemente, cuando vimos al señor Espinel, que llegó al Seguro Social, ya se presumía que tenía un poder político y formó un movimiento, y luego, cuando vino el proceso electoral, nos engañó a todos cuando hablaba de lucha contra la corrupción”.

Mientras que el analista político Jorge León mencionó que algo que siempre pesará en la política y que es castigado con el voto ciudadano, es la incongruencia. “En el caso de Espinel, su error fue no haber sido congruente con su discurso de combatir la corrupción, (ya que) por demás está decir todos los hechos que se conocen”, señaló León.

En la actualidad, el FCS está liderado por Vanessa Freire y tiene como vicepresidenta a la prefecta de Pichincha, Paola Pabón. En la directiva figuran los también correístas Virgilio Hernández, Fausto Jarrín, Ricardo Patiño, la asambleísta Marcela Aguiñaga, Pierina Correa, el prefecto de Manabí, Leonardo Orlando, entre otros.

FCS cobijó al correísmo

En diciembre de 2018, los correístas lograron una alianza con Fuerza Compromiso Social para inscribir a sus candidatos y así participar en las elecciones seccionales de marzo de 2019.

Ese fue el único espacio que le quedó a Rafael Correa y sus seguidores para seguir en la política partidista, luego de intentar inscribir dos movimientos: Movimiento Acuerdo Nacional (MANA) y Revolución Alfarista. El Consejo Nacional Electoral (CNE) bloqueó el proceso en ambos casos.

En marzo pasado, un borrador de informe de Contraloría recomendó al CNE eliminar cuatro movimientos políticos del registro electoral: Fuerza Compromiso Social, Libertad es Pueblo, Justicia Social y Podemos.

Según el documento, dichas organizaciones políticas fueron inscritas a pesar de que no cumplían con el requisito del 1,5% de firmas del padrón electoral. Tras ello, Freire enfatizó que defenderán el derecho del FCS de participar en las próximas elecciones. “Vamos a defender también el derecho a elegir y ser elegidos como ciudadanos”.

Hace pocos días, el contralor Pablo Celi dijo que el incumplimiento de las recomendaciones “compromete a los miembros del CNE que, con su voto, posibilitaron resoluciones para que los movimientos sigan inscritos”.

Por esto, emitió oficios de predeterminación de responsabilidad con multa y destitución para Diana Atamaint, presidenta del Consejo Electoral; y de los consejeros José Cabrera y Esthela Acero.

La sanción también abarca a otros funcionarios del órgano electoral. (I)