Para muchos adultos mayores de nuestro país el maltrato forma parte de su vida cotidiana. Resulta sorprendente que ellos no se percatan de que es así o lo asuman como un hecho normal para su edad.
La violencia adquiere diferentes formas que se manifiestan de manera física, psicológica y económica.
Lo asombroso es que dentro del seno familiar se fomentan muchas de estas formas de vejamen, lo cual contribuye en gran medida a la desvalorización de los adultos mayores como individuos pertenecientes a una sociedad.
La Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato en la Vejez (Inpea, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud definieron al maltrato de un adulto mayor como “un acto único o reiterado, u omisión, que causa daño o aflicción a una persona mayor y que se produce en cualquier relación donde exista una expectativa de confianza”.
Según varios expertos, las formas de definir, detectar y resolver el maltrato a los mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural.
El ministro de Trabajo asegura que la reforma laboral no reduce derechos
Emelec levantó todas las prohibiciones en FIFA
El Registro Civil declara inválida una marginación del acta de Aquiles Alvarez
Colombia impone arancel del 30 % a productos ecuatorianos
Más de 60 familias evacuadas en Milagro por inundaciones
Judicatura destituye a dos jueces anticorrupción por caso ligado a “Comandos de la Frontera”
