El Telégrafo
Ecuador / Sábado, 30 de Agosto de 2025

Para muchos adultos mayores de nuestro país el maltrato forma parte de su vida cotidiana. Resulta sorprendente que ellos no se percatan de que es así o lo asuman como un hecho normal para su edad.

La violencia adquiere diferentes formas que se manifiestan de manera física, psicológica y económica.

Lo asombroso es que dentro del seno familiar se fomentan muchas de estas formas de vejamen, lo cual contribuye en gran medida a la desvalorización de los adultos mayores como individuos pertenecientes a una sociedad.

La Red Internacional para la Prevención del Abuso y Maltrato en la Vejez (Inpea, por sus siglas en inglés) y la Organización Mundial de la Salud definieron al maltrato de un adulto mayor como “un acto único o reiterado, u omisión, que causa daño o aflicción a una persona mayor y que se produce en cualquier relación donde exista una expectativa de confianza”.

Según varios expertos, las formas de definir, detectar y resolver el maltrato a los mayores tienen que enmarcarse en el contexto cultural y considerarse junto con los factores de riesgo que tienen una especificidad cultural.