Paola Gamboa, la triatleta que se enamoró de su entrenador

- 19 de agosto de 2018 - 00:00
En el medio Ironman de Chattanooga 2017, Paola se ubicó en el puesto 41 entre 214 atletas de la categoría 30-34.
Foto: Cortesía

La deportista de 32 años practicó tenis entre los 6 y los 16 años. Experimentó luego con el body fitness. Y se que quedó enganchada con las pruebas pedestres y el Ironman, gracias a una amiga.

Los cambios radicales han sido parte de la trayectoria deportiva de la ganadora del Ironman 70.3 de Monterrey, México, en mayo pasado. En esa prueba, Paola Gamboa, que este domingo 19 de agosto participará en el Ironman de Mont-Tremblant, Quebec, Canadá, logró récord nacional (4h36’) en la categoría 30-34.

“Viajé a Monterrey sin muchas expectativas porque no pude correr un mes por lesión, así que aproveché para mejorar en natación. Me fui solita. Cuando crucé la meta unos señores me preguntaban qué me pasó, después me enteré de que había ganado”.

Paola, reconocida especialmente en Guayaquil por participar en competencias de triatlón dentro y fuera del país, lleva ligada nueve años a esta actividad, pero casi toda su vida ha sido deportista. Hasta los 16 años dedicó sus mejores esfuerzos al tenis, que la llevó a disputar torneos nacionales, Cosat y el legendario Orange Bowl. “Siempre fui apta para los deportes, con 6 años ganaba los torneos para niños de 10”.

Y cuando estaba por cursar el último año del colegio, siguiendo el ejemplo de sus colegas, se aventuró a hacerle una propuesta a su madre.

-Mamá, quiero dejar el colegio para dedicarme al tenis.
-¿Qué? No. A lo mejor después ya no querrás jugar.

Ante esa negativa prefirió abandonar esa disciplina y después de graduarse de bachiller se mandó a cambiar a Argentina con el propósito de estudiar marketing. Allá se dejó encantar por el body fitness. Inflando las mejillas cuenta ahora sorprendida: “Me hice tuca, gigante, musculosa y odiaba hacer cardio, solo levantaba pesas, y cuando el entrenador me decía que caminara o corriera 40 minutos yo renegaba”.

Cuando volvió al país siguió cultivando tan bien sus músculos que fue monarca en campeonatos de novatos realizados en Portoviejo y Guayaquil. Y tras quedar en segundo lugar en el Mr. Ecuador se retiró de la actividad.

Paola tenía 23 años cuando no sabía de la existencia del triatlón, peor de las pruebas de Ironman, y creía que las maratones eran un tema exclusivo para atletas superdotados. Hasta que conoció a Patricia Peña, quien se preparaba para correr los 42 km de Nueva York.

“La primera vez me dijo que la acompañara a correr 10 km y me fue bien, después fuimos por 20 km y le comenté que no iba a poder, pero resulta que también lo logré. Seguí con ese ritmo y el siguiente año (2009) competí en Nueva York. Hice menos de 4 horas (3h45)”.

Entre los maratonistas existe un fantasma conocido como la pared. A la gran mayoría de corredores, especialmente a los debutantes, les cuesta seguir corriendo después de los 30 km del recorrido, sin embargo a ella no le pasó. “Me fue super bien, disfruté de la competencia y me enganché. Luego me fui a Miami y mi amiga me recomendó aprovechar mi estancia allá para comprarme una bicicleta especializada para practicar Ironman”.

A Paola le agradó la idea y antes de adquirir el vehículo le escribió al que sería su adiestrador para que le diera recomendaciones antes de hacer la compra. Fue la primera vez que tuvo contacto con Pedro Nuques, quien no solo sería su entrenador, sino también el padre de sus dos hijos.

“Iba a mi casa para ir a entrenar. Él ya era Ironman y practicó ciclismo desde niño. Pedaleábamos, nadábamos, y en ese periodo a mi amiga se le fueron las ganas de seguir. Comencé a entrenar en febrero de 2009 y en mayo disputé el torneo de Kona, Hawai.

Fui con mi familia y Pedro, que ya era mi novio. Él llegó a la meta antes, entonces mi mamá le preguntó que cuánto tiempo faltaba para que yo llegara y él dijo que en una media hora. ‘¿Seguro?, porque la que viene allá se parece a Paola’. Hice menos de 6 horas y quedé quinta en la categoría 18-24”.   

Después vino el Guayasman, en agosto del mismo año, y la siguiente semana participó en un medio Ironman en Brasil donde pisó por primera vez el primer lugar del podio pese a ser penalizada. Se quedó dormida y no acudió a la charla técnica donde daban las especificaciones para la prueba.  

Recibió un moño que pensó era solo para identificarla como competidora. Se lo puso en un brazo y luego decidió botarlo porque le apretaba. Cuando llegó a la meta un organizador le dijo que debía dar otra vuelta. “¡Pero ya la hice!”, contestó.

Ahí se dieron cuenta de que Paola, aunque sin entregar el moño, había cumplido con los requisitos para ganar su categoría de la carrera. “Clasifiqué al mundial, pero quedé embarazada en 2009 y no pude ir. En abril de 2010 tuve a Pedrito y la única forma de bajar de peso después del embarazo era corriendo maratón. En octubre competí en la de Nueva York, donde marqué 3:40”.

Se enamoró de la bicicleta en 2011 y se inscribió en la Vuelta a la Costa, Vuelta a la  Sierra y la Vuelta al Ecuador en la categoría máster. Y representó a Ecuador en los Juegos Bolivarianos 2013. Quedó quinta en una prueba liderada por la leyenda del ciclismo colombiano: María Luisa Calle.

Paola continuó imparable en sus prácticas y competencias, salvo cuando quedó embarazada por segunda vez.

¿En qué consisten sus entrenamientos? “Los fines de semana son difíciles. Hay una larga (práctica) de ciclismo, entre 4 y 6 horas el sábado, y el domingo a correr 2 horas o más. Comenzamos a las seis y terminamos a las once. Buscamos recorridos con loma, vía a la Costa, a veces hasta Cascol o Jipijapa. Entre semana una sesión de dos horas por la mañana y en la tarde natación, todos los días”.

Contar con un esposo deportista y unos padres que se deleitan cuidando a sus nietos le han permitido a Paola dedicarle tantas horas al triatlón.  

“Pedro, incluso, bajó el ritmo para apoyarme. Y pronto nos iremos de viaje con los niños. La idea es desconectarnos del deporte. Cero entrenamientos”. (I)

Datos
En qué consiste el triatlón
Es un deporte olímpico que consiste en natación, ciclismo y carrera a pie, que se realizan en orden y sin interrupción entre una prueba y la siguiente. El tiempo que el triatleta tarda en cambiar de una disciplina a la siguiente se denomina transición.

70.3 En 2005, la WTC instituyó el Ironman 70.3. 1,9 km de natación, 90 km de ciclismo y 21 km de carrera.

Las distancias del Ironman
El triatlón Ironman es una serie de carreras organizadas por World Triathlon Corporation. Los participantes deben cubrir 3,86 km de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de carrera a pie. (I)

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