Castillo es el vicecampeón mundial de boxeo

- 22 de septiembre de 2019 - 00:00
Julio Castillo podría retirarse después de los Juegos Olímpicos Tokio 2020, pero no se alejará definitivamente de los cuadriláteros. Una de sus aspiraciones es ser entrenador y formar nuevos talentos en esta disciplina.
Cortesía Asociación Internacional de Boxeo

El púgil ecuatoriano se colgó la medalla de plata en el Mundial de Boxeo de Ekaterimburgo (Rusia). En la final perdió ante el local Muslim Gadzhimagomedov, quinto en el ranking mundial de este deporte.

Con apenas 5 años, el boxeador ecuatoriano Julio César Castillo miraba cómo sus primos Jorge y Miguel Montaño intercambiaban golpes con sus rivales sobre el ring. 

En principio y acompañado por un balón de fútbol, su otra afición, iba y venía del gimnasio que había cerca de su casa en la ciudad de Orellana, capital de la provincia amazónica del mismo nombre. Entonces no fue hasta los 14 años que le empezó a gustar eso de ponerse frente a frente con otro y pelear hasta que exista un vencedor.

Ese amor por el deporte de los puños que germinaba dentro de él lo llevó a convencer a su mamá María Torres para que lo inscribiera en las clases de box. El primer entrenador que tuvo fue Cirilo López Palma. 

Pasaron cuatro años de dura preparación y conocimiento de las bondades de esta disciplina para que Castillo, nacido el 10 de mayo de 1988, integre la selección de Ecuador, lugar que no ha abandonado hasta la fecha.  

Una de las características del púgil nacional es que nunca se da por vencido y entrega todo en cada práctica o combate. “Siempre le he puesto ganas en cada competencia que realizo”, resaltó en una entrevista que le hizo EL TELÉGRAFO antes de viajar al Mundial de Rusia.

Prueba de ello es que al iniciar 2019 no se encontraba en plena forma física. “Pero mi deber es trabajar y cumplir, y eso es lo que hago día a día”, dijo el boxeador oriundo de la provincia de Orellana, pero que está federado por Napo. 

La mejor temporada que ha tenido Castillo, quien estuvo en los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 y Río de Janeiro en 2016, en casi 15 años de carrera fue 2018. Ese año cosechó cuatro medallas de oro y dos de plata en seis competencias a escala internacional y nacional.

Sin embargo, no se puede quejar de lo que ha obtenido este año. Este sábado 21 de septiembre de 2019 se consagró vicecampeón mundial en Rusia, luego de caer en la final ante el local Muslim Gadzhimagomedov (quinto en el ranking mundial), en los 91 kg.

Lo de Castillo es histórico. Por ahora, es el único ecuatoriano que ha disputado una final en un mundial de boxeo con la medalla de plata de ayer se convirtió en el mejor púgil nacional en la historia de los mundiales. Superó a Carlos Mina, que se colgó presea de bronce en 2017 en Hamburgo (Alemania), en los 81 kilogramos.

A mediados de año se colgó la medalla de plata en los Juegos Panamericanos Lima 2019, presea que fue cuestionada por los aficionados y la prensa, ya que, por lo visto sobre el cuadrilátero, el “tricolor” superó al cubano Erislandy Savón. También logró medalla de oro en el Open que se disputó en Eslovenia.

Gracias al segundo lugar que consiguió ayer en Ekaterimburgo (Rusia), Castillo se mantiene entre los 10 primeros del ranking mundial y con grandes opciones de clasificar a Tokio 2020, que serían sus terceros Juegos Olímpicos. Todo un récord.  

El pugilista de 31 años, que integra la categoría Élite del Plan de Alto Rendimeinto,  llegó a la final tras sumar cuatro victorias, la última fue la más difícil. El viernes pasado venció al kazajo Vassiliy Levit, por fallo arbitral dividido (3-2). El europeo logró la medalla de plata en los Juegos Olímpicos Río 2016 y era el tercer siembra del torneo.

El resto de combates, Castillo los ganó con cierta comodidad. En cuartos de final derrotó a Sanjeet Sanjeet, de India, por fallo dividido (4-1). En octavos de final fue ampliamente superior al húngaro Adam Hamori, a quien derrotó por 5-0. Mientras que en primera ronda eliminó al chino Remula Abudurexiti, también 5-0.

“Yula”, como se lo conoce a Castillo en su entorno familiar y de amigos, registra un récord de 54 peleas, de ellas 31 ganadas, una por KO, y 22 perdidas. En ese registro al rival que más veces enfrentó fue al checo Abner Junior, con un triunfo y una derrota.

Las jornadas de preparación para Castillo comienzan desde muy temprano, pero siempre con un desayuno balanceado, en el que incluye muchos líquidos, avenas, coladas, hidratantes, pan o huevos. Su amigo más cercano, el exboxeador Carlos Quipo, puede corroborar aquello. “Se cuida mucho en las comidas, es muy responsable con su carrera. Pero cuando no tiene competencias pendientes se da sus gustitos”, le contó Quipo a este diario.

Sus rutinas de entrenamientos son de cinco a seis horas diarias con el equipo liderado por el técnico de la selección ecuatortiana, Pedro Pablo Salgado.

Dependiendo de la competencia, Julio César, nombre dado por su progenitora y que hace referencia al emperador romano, realiza concentrados en el Centro de Entrenamiento para el Alto Rendimiento de Rioverde, en Esmeraldas.

A la par del boxeo también practica como aficionado el básquet o indorfútbol en Tena (Napo), donde reside actualmente. 

En cuanto a gustos por la comida, tiene una debilidad: los mariscos. Cuando regresa de competencias es lo primero que pide a su esposa, Martha Rivadeneira, o acude al restaurante de su amigo y exboxeador Carlos Quipo.

Ahora su objetivo más grande es clasificar a los Juegos Olímpicos y cerrar de gran manera su carrera amateur en la categoría de los 91 kilogramos, y tal vez pensar en el retiro. Tokio 2020 podría ser su última experiencia olímpica. (I)   

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