Javier Rivadeneira regresa fortalecido

- 22 de noviembre de 2019 - 00:00
Cortesía

El ultramaratonista tenía una lesión crónica en la rodilla y luego de operarse pasó cuatro meses fuera de las competiciones.

Javier Rivadeneira tuvo que parar. El ultramaratonista, acostumbrado a competir en pruebas de largo aliento, sobre terrenos tortuosos y no detenerse nunca, tuvo que hacerlo después de mucho tiempo.

Una lesión crónica en su rodilla, una dolencia condrial grado 1, lo obligó a pasar por el quirófano. A pesar de que trabajó en medicina preventiva, pues su actividad lleva riesgo, la cirugía fue la mejor opción.

Tuvo que pasar cuatro meses fuera de las montañas o los campos y se enfocó en su recuperación, con jornadas de hasta cinco horas de recuperación.

Siempre mantuvo la calma; él se considera un autodidacta y sabía lo que pasaba en su cuerpo durante ese proceso. Vio a amigos suyos deprimirse cuando les ocurrió algo similar, pero su cabeza se mantuvo fuerte.

“Me tocó empezar de cero. La diferencia era notoria en la musculatura de las piernas, la una era así (se señala el meñique) y la otra así (el pulgar). Trabajé muy duro y, aunque no estoy en mi máximo nivel, ya estoy para competir”.

Este domingo volverá a hacer lo que más le gusta. Estará en la competencia KM Vertical Chachani 7K, en Perú.

7 kilómetros podrán sonar como una distancia corta, pero al tratarse de una prueba vertical, significa que será muy demandante para los deportistas.

La partida está a 4.900 metros sobre el nivel del mar (msnm), en el campamento base de la montaña Chachani. Solo la salida ya está a mayor altitud que el Rucu Pichincha (4.794 msnm), una elevación quiteña, muy visitada por los deportistas.

Mientras que la meta estará a 6.075 msnm, por lo que la prueba tiene un desnivel positivo de 1.195 metros. “La carrera es el kilómetro vertical más alto del mundo. Quedaría muy bien para mi palmarés. Para mí, estar presente y culminar, luego de lo que pasé, ya sería un logro”.

En el proceso de rehabilitación avanzó de a poco. Hizo muchas horas de natación, para fortalecer sin impacto, y de a poco volvió a correr.

Ya con el alta médica, pudo hacer entrenamiento de altura en los Ilinizas, Cayambe, Cotopaxi e Integrales del Pichincha. Esta será su última prueba internacional del año, pero en el último mes será parte de competiciones a nivel local.

Para el próximo año pretende estar en la prueba ultra trail de Mont Blanc, en los Alpes, que tiene una distancia de 172 kilómetros. También quiere asistir a dos carreras destacadas en España: la Transvulcania y Sierra Nevada.

Pero antes de embarcarse en esas nuevas aventuras, Rivadeneira quiere completar una buena actuación en las alturas peruanas.

El reto está establecido, luego de un período de recuperación intenso y del que salió fortalecido. Perdió el temor a volver a correr con intensidad, algo normal luego de salir de una cirugía en la rodilla.

Correr nuevamente es lo que más deseaba, ahora quiere recuperar el nivel que tenía antes de su operación. Sin embargo, está consciente de que eso llegará en su debido momento y no debe apresurarse. (I) et

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