Río de Janeiro recibe en 6 meses los Juegos Olímpicos, pero antes, su carnaval. Decenas de ‘blocos’, como se conoce al popular carnaval callejero, arrancaron el sábado al ritmo de la samba vibrante, antes de los suntuosos desfiles en el sambódromo. Pero la fiebre del carnaval no llegó a todos los rincones, principalmente por la crisis económica que azota a Brasil y obligó a las autoridades de 48 otras ciudades a destinar los recursos para la fiesta a otros problemas, especialmente a la lucha contra la epidemia del dengue y zika, según el sitio G1 de Globo.
El bloco ‘Spanta Neném’ le cantó este año al gran evento deportivo, que por primera vez se organiza en Sudamérica. “Queríamos mostrar un carnaval diferente, un carnaval olímpico. Aquí es la verdadera morada de los dioses, somos los Dionisios y las Afroditas, los dioses cariocas mezclándose con los del resto del mundo”, dijo a la AFP Chico Nogueira, coordinador del bloco.
“Van a ser unos Juegos Olímpicos inolvidables, estoy seguro”, garantizó por su parte Diogo Castelao, disfrazado del dios Apolo. Los organizadores decidieron dedicar un tiempo al preocupante brote de zika que afecta a Río de Janeiro y a todo Brasil, a poco más de seis meses para los Olímpicos. “Es una enfermedad muy seria, necesitamos combatirla todos juntos”, pidió Nogueira.
La alcaldía de Río aprovechó el carnaval para lanzar la campaña ‘Xô Zica’ (Déjame zika) para combatir al mosquito Aedes aegypti, transmisor del zika, dengue y chikungunya.
Por otra parte, la crisis económica que atraviesa Brasil ha repercutido en la organización de los Juegos Olímpicos. Además del atraso ya conocido en algunas de las obras de infraestructura y del recorte de $500 millones en el presupuesto, ahora se suma la poca cantidad de entradas vendidas.
Según informó el portavoz del Comité Organizador, Mario Andrada, las cifras están muy por debajo de lo esperado: “Son un poco más lentas que lo usual, en parte por la crisis (económica) aquí, pero los mejores boletos se venden rápidamente”. Los datos oficiales que brinda el Comité Olímpico Internacional muestran que esta situación se ve sólo en Brasil, ya que de los 4,5 millones de boletos destinados hacia el público local, apenas se ha vendido la mitad, mientras que en el resto del planeta el número está cercano al 75%. El Comité Organizador puso a la venta, el jueves pasado, un lote extra de 500.000 entradas, entre las cuales habrá disponibilidad para las ceremonias. (I)