Un estudio identifica las zonas de alto riesgo en Quito por el invierno
Cada temporada de lluvias revive un temor conocido en Quito: el riesgo de deslizamientos y aluviones en varias zonas de la ciudad.
Un mapa histórico elaborado por el USFQ Data Hub de la Universidad San Francisco de Quito, en colaboración con el centro de investigación internacional Tomorrow’s Cities Hub, identifica los sectores más vulnerables de la capital y advierte sobre la necesidad de reforzar medidas de prevención frente a eventos climáticos extremos.
El análisis se basa en más de un siglo de registros que muestran cómo los fenómenos asociados a lluvias intensas se repiten con frecuencia en la ciudad.
Más de un siglo de deslizamientos y eventos climáticos en Quito
La base de datos utilizada para el estudio registra 1.382 eventos morfoclimáticos ocurridos entre 1900 y 2020 en Quito.
Entre estos fenómenos se incluyen:
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Deslizamientos de tierra
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Aluviones
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Inundaciones
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Movimientos en masa
Los investigadores identificaron que abril y mayo concentran cerca del 30 % de estos eventos, lo que convierte a esos meses en el periodo de mayor riesgo climático para la capital.
Este patrón histórico demuestra que los desastres asociados a lluvias intensas forman parte recurrente de la dinámica geográfica de la ciudad.
Mapa interactivo revela los puntos más vulnerables de la ciudad
El estudio presenta el mapa interactivo 'Eventos morfoclimáticos en Quito: 120 años de historia', una herramienta que permite visualizar los sectores donde históricamente se concentran estos fenómenos.
Entre los puntos identificados como más vulnerables se encuentran:
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Laderas del volcán Pichincha
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Quebradas del río Machángara
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Centro Histórico
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Avenida Simón Bolívar
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Laderas del Casitagua
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Sector de Atucucho
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Quebradas del río Monjas
Estos lugares comparten características geográficas y urbanísticas que incrementan el riesgo frente a lluvias intensas.
Crecimiento urbano aumenta la vulnerabilidad frente a deslizamientos
El estudio también identifica una relación directa entre la expansión urbana y la ocurrencia de desastres climáticos.
Según los investigadores, la expansión de la ciudad se intensificó especialmente durante dos periodos:
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La década de 1970, durante el auge petrolero
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La expansión urbana posterior a 2010
El crecimiento hacia zonas de ladera y quebradas incrementó la exposición de la población a eventos como deslaves e inundaciones.
La prevención puede reducir impactos y salvar vidas
Los investigadores señalan que el conocimiento histórico de los riesgos permite fortalecer las estrategias de prevención.
Contar con información detallada sobre los eventos climáticos permite:
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Salvar vidas
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Reducir daños materiales
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Mejorar la planificación urbana
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Desminuir problemas de movilidad durante emergencias
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Fortalecer la organización comunitaria
La investigación busca aportar herramientas que permitan anticipar riesgos y mejorar la respuesta ante eventos climáticos extremos.
Acciones preventivas que recomienda el estudio
Los especialistas también plantean medidas que la ciudadanía puede adoptar para reducir los riesgos durante la temporada de lluvias.
Entre las recomendaciones se destacan:
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Mantener limpios drenajes y cunetas
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Proteger la vegetación en laderas
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Identificar rutas seguras de evacuación
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Elaborar planes familiares de emergencia
Estas acciones buscan reducir la vulnerabilidad frente a eventos climáticos asociados a lluvias intensas.
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— El Telégrafo Ecuador (@el_telegrafo) March 13, 2026
