Ecuador / Miércoles, 18 Marzo 2026

Las mujeres agricultoras son una pieza central en los sistemas agroalimentarios del país.

Mujeres rurales que sostienen la alimentación en Ecuador tienen su día

Las mujeres agricultoras son una pieza central en los sistemas agroalimentarios del país.
Foto: El Telégrafo
El Año Internacional de la Mujer Agricultora 2026 pone en evidencia el rol clave de las mujeres rurales en Ecuador, quienes sostienen la seguridad alimentaria, pese a enfrentar brechas en empleo, educación y acceso a recursos.
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Desde la producción familiar hasta el abastecimiento de mercados locales, el trabajo de las mujeres agricultoras garantiza el acceso a alimentos en Ecuador, aunque lo hace en condiciones marcadas por desigualdad estructural. Así lo indicó la vicepresidenta, María José Pinto.

Lo hizo durante la inauguración del Año Internacional de la Agricultora en Ecuador. La funcionaria destacó el rol fundamental de las mujeres en el agro. Esta iniciativa busca potenciar la agricultura familiar y las políticas públicas del Ministerio de Agricultura y Ganadería, enfocándose en la sostenibilidad y la equidad rural.

Un rol clave en la seguridad alimentaria

En Ecuador, la agricultura familiar depende en gran medida del trabajo de las mujeres rurales.

Ellas participan en:

• Producción de alimentos para autoconsumo
• Abastecimiento de mercados locales
• Sostenimiento de la economía familiar

Además, destinan una mayor proporción de sus ingresos a alimentación, salud y educación, lo que impacta directamente en el bienestar de sus hogares.

Brechas que persisten en el campo

A pesar de su aporte, las cifras reflejan desigualdad.

Según datos del INEC:

• Solo el 11,5% de mujeres rurales accede a empleo adecuado
• Sus ingresos son menos de la mitad de los de un hombre urbano
• El analfabetismo en el campo triplica al urbano, con mayor impacto en mujeres indígenas y montubias

Estas condiciones limitan el acceso a tecnología, financiamiento y oportunidades productivas.

Trabajo invisible y falta de protección

Gran parte del trabajo que realizan las mujeres rurales no es remunerado.

Las tareas de cuidado, producción y sostenimiento familiar recaen sobre ellas, sin reconocimiento económico.

Además:

• el 86,2% no cuenta con seguro campesino
• muchas tienen acceso limitado a protección frente a crisis climáticas o económicas

Esta falta de cobertura incrementa su vulnerabilidad.

Tierra, producción y desigualdad

Aunque el 82,5% de mujeres figura como propietaria de tierras, la realidad es más compleja.

En muchos casos, estas propiedades:

• son de menos de dos hectáreas (72%)
• no garantizan acceso a crédito ni inversión

Esto refleja una fragmentación productiva que limita el crecimiento del sector.

Clave para enfrentar el cambio climático

Las mujeres rurales también cumplen un rol estratégico en la adaptación climática.

A través de prácticas como:

• Agroecología
• Conservación de semillas nativas
• Diversificación productiva

Contribuyen a fortalecer la resiliencia de los sistemas alimentarios frente a crisis ambientales.

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