Médicos explican cómo la diálisis peritoneal permite tratar un mal renal en casa
La enfermedad renal crónica avanza en silencio. Cuando progresa, los riñones pierden su capacidad de eliminar toxinas y exceso de líquidos del cuerpo, lo que obliga a los pacientes a iniciar tratamientos sustitutivos para mantenerse con vida.
En Ecuador alrededor de 19.000 personas reciben algún tipo de tratamiento renal, según estimaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP) y organismos internacionales. Además, se calcula que más de un millón de personas podrían beneficiarse de estrategias de detección temprana para evitar que la enfermedad avance hacia etapas críticas.
Ante esta realidad, especialistas destacan una alternativa que aún es poco conocida: la diálisis peritoneal, un tratamiento que puede realizarse desde casa.
La diálisis reemplaza la función de los riñones cuando dejan de funcionar
La diálisis es un tratamiento médico que sustituye parcialmente el trabajo de los riñones cuando estos ya no pueden filtrar correctamente la sangre.
Su función principal consiste en eliminar:
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toxinas acumuladas
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exceso de líquidos
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sustancias químicas que el organismo ya no puede procesar
Existen dos formas principales de realizar este tratamiento.
La hemodiálisis, que se lleva a cabo en centros médicos especializados varias veces por semana, y la diálisis peritoneal, que utiliza una membrana natural del cuerpo como filtro.
La diálisis peritoneal utiliza el abdomen como filtro natural
La diálisis peritoneal funciona mediante el uso del peritoneo, una membrana que recubre el interior del abdomen.
A través de un catéter colocado mediante un procedimiento médico, se introduce una solución especial dentro de la cavidad abdominal. Este líquido atrae toxinas y exceso de agua que normalmente eliminarían los riñones.
Después de un periodo de tiempo, el líquido se drena y se reemplaza por una nueva solución. Este proceso se repite varias veces al día.
El nefrólogo Jorgue Quinchuela Hidalgo, médico de Davita , explica que este método puede ofrecer ventajas importantes para algunos pacientes.
Según el especialista, conocer las diferentes opciones de tratamiento permite tomar decisiones que mejoren la calidad de vida de las personas con enfermedad renal.
Un tratamiento que ofrece mayor autonomía a los pacientes
Entre las principales ventajas de la diálisis peritoneal se encuentran:
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posibilidad de realizar el tratamiento en casa
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mayor flexibilidad en la rutina diaria
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reducción de visitas frecuentes a centros médicos
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mayor autonomía para el paciente
Para muchas personas, este método facilita mantener actividades laborales o familiares sin depender de traslados constantes a clínicas o hospitales.
Sin embargo, su aplicación requiere disciplina y aprendizaje del procedimiento.
No todos los pacientes pueden acceder a este tratamiento
La diálisis peritoneal no es adecuada para todos los casos.
Antes de iniciar el tratamiento, el médico debe evaluar varios factores, entre ellos:
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La condición médica del paciente
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Su capacidad para aprender el procedimiento
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Las condiciones del hogar para mantener higiene y seguridad
Los pacientes reciben entrenamiento médico para aprender el manejo del tratamiento y cuentan con seguimiento permanente por parte de profesionales de salud.
La higiene es clave para evitar infecciones
Aunque la diálisis peritoneal permite mayor independencia, también exige cuidados estrictos.
La limpieza del área donde se realiza el procedimiento es fundamental para prevenir infecciones, especialmente la peritonitis, una complicación que puede surgir si bacterias ingresan al abdomen.
Los especialistas recomiendan prestar atención a señales de alerta como:
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fiebre
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dolor abdominal
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enrojecimiento en la zona del catéter
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cambios en el aspecto del líquido de diálisis
Ante cualquiera de estos síntomas, el paciente debe buscar atención médica inmediata.
1 de cada 10 mujeres podría padecer enfermedad renal sin saberlo
En el mundo se estima que una de cada 10 mujeres podría padecer esta afección sin saberlo, ya que en sus etapas iniciales suele no presentar síntomas evidentes. En Ecuador, la situación también genera preocupación. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la prevalencia de enfermedad renal crónica alcanza el 11% de la población, superando el promedio mundial. Las provincias de la Costa, especialmente Manabí y Guayas, registran mayores casos.
Entre los principales factores de riesgo se encuentran diabetes, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, colesterol elevado, sobrepeso u obesidad y tabaquismo, cuyo impacto puede ser mayor en mujeres.
Frente a este escenario, el médico, Mauricio Chávez, asesor medico cardiorrenal y especialista en medicina interna de Bayer, coincide en que la prevención y la detección temprana son clave. “Muchas veces la enfermedad progresa sin síntomas durante años. Por eso es fundamental promover una adecuada hidratación, chequeos médicos periódicos, controlar enfermedades como la diabetes e hipertensión y mantener hábitos de vida saludables. Detectarla a tiempo permite intervenir oportunamente y evitar complicaciones mayores”.
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