El gobierno y los rebeldes de Yemen llegan a tregua y seguirán en contacto

El pacto en torno a la guerra que causó una crisis humanitaria y 50.000 muertes incluye el establecimiento de corredores humanitarios. El Senado de EE.UU. retira apoyo a Arabia Saudí.
14 de diciembre de 2018 00:00

El Gobierno yemení y los rebeldes chiíes hutíes acordaron ayer en Suecia, en la clausura de las consultas de paz, una tregua en la estratégica ciudad portuaria de Al Hudeida, en el mar Rojo, y continuar los contactos el próximo mes.

Paralelamente, el Senado de EE.UU. votó a favor del cese de los apoyos de Washington a Riad en su ofensiva contra Yemen e instó al régimen saudí a rendir cuentas por el asesinato del periodista Jamal Khashoggi.

La guerra de Yemen causó la mayor crisis humanitaria mundial de los últimos tiempos y cobró la vida de más de 50.000 personas en cuatro años, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Las partes retirarán todas las tropas de la ciudad, que pasarán a control de las fuerzas locales, y en cuyo puerto la ONU desempeñará un rol de “observación”, reveló el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, en Rimbo, en el norte de Estocolmo, donde se mantuvieron las conversaciones.

“Lo que alcanzaron es un paso importante”, afirmó Guterres, quien resaltó que el compromiso mejorará las condiciones de los yemeníes y permitirá abrir corredores humanitarios.

El enviado de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, indicó que es la primera tregua desde el inicio del conflicto a finales de 2014. El texto será presentado hoy al Consejo de Seguridad de la ONU.

Guterres -acompañado   por la ministra de Exteriores sueca, Margot Wallström- habló de un “proceso en marcha” que continuará en un lugar por determinar a finales de enero y elogió la voluntad de las partes y de otros actores implicados en el conflicto.

Durante la jornada final de las consultas, iniciadas el 6 de diciembre bajo el auspicio de la ONU, participó el canciller de Reino Unido, Jeremy Hunt.

El gobierno yemení del presidente Abdo Rabu Mansur Hadi,  respaldado por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí y los rebeldes hutíes, apoyados por Irán, acordaron a principios de esta semana intercambiar una lista de 16.000 presos para evaluar un posible canje.

Origen del conflicto
Las penúltimas conversaciones de paz en las que las partes beligerantes no llegaron a ningún acuerdo fue en Kuwait, a mediados de 2016.

El conflicto tiene sus orígenes en un levantamiento que siguió a la Primavera Árabe, en 2011, que forzó al entonces presidente Ali Abdullah Saleh, a entregar el poder al vicepresidente, Abdo Rabu Mansur Hadi.

La transición política, que supuestamente llevaría estabilidad al país, fracasó y provocó una lucha de poder entre los simpatizantes de Saleh, el movimiento rebelde de los hutíes, y las fuerzas de Hadi.

Saleh, que gobernó Yemen  más de 30 años, se unió a los hutíes para expulsar a Hadi de la capital, Saná.

Desde 2014 Saleh y los hutíes controlaban la capital. Pero en diciembre de 2017 esta alianza colapsó y culminó en la muerte de Saleh.

 Combatientes hutíes volaron su casa y le dispararon.

Hadi aprovechó esta ruptura, tomó el poder, pero la guerra avanzó imparable y arrastró a la población a la muerte y miseria.

EE.UU. responsabiliza a príncipe
El Senado de EE.UU está a favor de suspender el apoyo militar del Pentágono a la coalición internacional contra Yemen.

Además de la retirada de las tropas, que se debe realizar en un plazo de 30 días, el Senado añadió una resolución para señalar al príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, como “responsable” del asesinato del periodista Jamal Khashoggi, desapareció el pasado 2 de octubre tras entrar en el consulado de Arabia Saudí en Estambul, capital de Turquía. (I)  

Un yemení sentado frente a un edificio destruido presuntamente por un ataque aéreo, liderado por los saudíes, en Sana, Yemen.
Foto: EFE
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