EE.UU. separa a 11.700 niños de sus familias migrantes

- 19 de junio de 2018 - 21:10
Vista al interior de uno de los centros que alojan a los menores.
Foto: AFP

El gobierno de Trump aplica “tolerancia cero” con la inmigración ilegal y detiene a quienes entran de forma clandestina al país. Los hijos son apartados de sus padres.

El presidente Donald Trump buscó este martes 19 de junior apaciguar a su propia bancada en el Congreso, claramente incómoda ante el imparable escándalo por la separación de miles de niños inmigrantes de sus familias en la frontera estadounidense con México.

No obstante, el mandatario y altos funcionarios aclararon que su gobierno no pretende retroceder en su política “tolerancia cero” que separa a familias inmigrantes arrestadas al ingresar clandestinamente al país, a pesar de las múltiples críticas nacionales e internacionales.

En la actualidad, el departamento de Salud y Servicios Humanos y Refugiados (ORR, por sus siglas en inglés) tienen bajo su cuidado a 11.700 niños y menores de edad extranjeros indocumentados, retenidos en 100 albergues distribuidos en 17 estados. De ellos 10.000 ingresaron al país sin un adulto.

Tras difundirse fuertes imágenes de los menores retenidos en centros de acogida, donde duermen en colchones sobre el concreto en unidades delineadas por cercas metálicas que dan la impresión de una jaula gigante, los funcionarios republicanos se unieron a los demócratas para expresar su indignación.

Ambas bancadas piden el fin inmediato de la política de separación familiar de esta administración.

Trump anunció este martes 19 de junio una visita al Congreso para reunirse con su partido y así discutir las opciones para hallar una salida a la crisis.

600.000 pedidos de asilo
Desde marzo hasta mayo de este año más de 50.000 personas fueron arrestadas al mes por ingresar clandestinamente al país mediante la frontera con México. El 15% de los casos son familias y el 8% son menores sin compañía de adultos.

Los ciudadanos mexicanos son regresados a su país, pero se registra un creciente número de personas provenientes de Guatemala, Honduras y El Salvador, a quienes resulta más difícil sacar del territorio estadounidense.

Los demandantes de asilo registraban sus casos y eran liberados en EE.UU. a la espera de que sean analizados.

En la actualidad existen 600.000 pedidos y algunas familias nunca se presentan para defender sus casos, optando por “diluirse” en la sociedad estadounidense. Para Trump, esta situación es un “imán” para ingresar.

Tras la separación de 700 niños entre octubre de 2017 y abril de este año, Trump ordenó medidas más rígidas y el 7 de mayo el fiscal general y secretario de Justicia, Jeff Sessions, anunció la política de “tolerancia cero”.

Según la medida, toda persona que ingrese de forma clandestina es detenida y se enfrenta a cargos criminales. Cuando se trata de familias, los niños son separados de los padres. En cinco semanas aumentó el número de menores separados a más de 2.300.

¿Es una ley o una política?
Trump afirma que una ley que heredó de gobiernos demócratas lo fuerza a separar familias de inmigrantes. Pero Sessions y otros funcionarios dan referencia a una “política” de procesar a los adultos por ingreso clandestino al país.  

En realidad nada obliga al gobierno a procesar inmigrantes que ingresan clandestinamente al país. Pero ello fuerza la separación de las familias. Esto, porque cuando los padres son arrestados por cargos criminales son separados de sus niños.

La reacción internacional
Las defensorías de México, Colombia, Ecuador, Honduras y Guatemala pidieron de manera conjunta a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que interceda para evitar más separaciones.

El canciller mexicano, Luis Videgaray, calificó como “cruel e inhumana” a esta ley. A la par su homóloga guatemalteca, Sandra Jovel, indicó que este gobierno está preocupado por la situación de los menores. (I)

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