Tormentas tropicales y huracanes azotan costas de EE.UU. y México

- 05 de septiembre de 2019 - 00:00
Foto: EFE

61.000 personas resultaron afectadas por el paso de Dorian y requieren ayuda humanitaria en las islas Bahamas. Las autoridades mantienen la alerta por los ciclones Gabrielle y Fernando en el Atlántico y Juliette en el Pacífico.

Gabrielle, Fernando y Juliette, tormentas tropicales con trayecto a México, que se sumaron a Dorian -con ruta a Estados Unidos- mantienen la alerta en las costas de ambos países. Denis McClean, portavoz de la Oficina de las Naciones Unidas (ONU) para la Reducción del Riesgo de Desastres, indicó que el cambio climático influye en la intensidad de estos fenómenos naturales.

La furia del huracán Dorian -que tiene como destino las Carolinas- destruyó durante las últimas 40 horas gran parte de la infraestructura de las islas Bahamas, dejó escenas impactantes de destrucción y temores de una pérdida masiva de vidas.

De cara a la Cumbre de Acción Climática de la ONU -prevista para el 23 de septiembre en Nueva York-, McClean señaló que Dorian supone una muestra más de la amenaza existencial de la emergencia climática.

“Este es el cuarto año consecutivo que presenciamos una temporada de huracanes extremadamente devastadora que incluye los de categoría 5 como Dorian”.

El portavoz de la ONU agregó que “la secuencia de los acontecimientos no puede separarse del hecho de que estos últimos cinco años han sido los más calurosos jamás registrados debido al aumento continuo de gases de efecto invernadero en la atmósfera”.

El editorial de la ABC explicó que la temporada de huracanes en el Atlántico, que normalmente alcanza su pico en torno al 10 de septiembre, era tranquila hasta la llegada de Dorian, demostrando que un solo huracán puede devastar un país, destruir su economía y los medios de vida de su pueblo.

“Con aproximadamente el 70% de los hogares bajo el agua, anticipamos una tremenda dislocación, perturbación social y económica a corto plazo”, detalló el viceprimer ministro de Bahamas, Peter Turnquest,  en una entrevista con el diario The Washington Post.

“La salud mental de quienes han sufrido esta tormenta monstruosa es una preocupación prioritaria del Gobierno”, mencionó.

El primer ministro Hubert Minnis confirmó la muerte de siete personas y calificó al huracán como “una de las mayores crisis en la historia de nuestro país”.

Las alertas se intensifican
Según la ONU, 61.000 personas resultaron afectadas en las Bahamas por Dorian y necesitan ayuda humanitaria.

De acuerdo con un vocero del Programa Mundial de Alimentos (PMA), se estima que 14.000 residentes de la isla Ábaco y 47.000 de Gran Bahama requieren asistencia en este tema.

Las labores de rescate se mantienen, aunque con dificultad por las inundaciones. La Guardia Costera estadounidense, la Marina británica y grupos humanitarios intentan llevar alimentos y medicinas a los sobrevivientes.

Dorian tocó las costas de Estados Unidos la noche del martes; los medios del centro de Florida no informaron de víctimas por esa zona, pero sí de miles de personas evacuadas y de hogares y negocios sin energía eléctrica.

Según la división de manejo de emergencias de Florida, la mañana de este miércoles se reportaron 19.271 cortes de energía, siendo los condados de Brevard, St. Johns y Volusia los más afectados.

La Gobernación de Florida informó que hay 8.000 personas en los refugios habilitados en las zonas bajo la amenaza. Mientras que el centro meteorológico con sede en Miami emitió ayer avisos para una amplia zona del litoral este de EE.UU., desde Florida hasta Virginia.

Las costas de Georgia y Carolina del Sur son particularmente vulnerables a las inundaciones causadas por tormentas, incluso por una de ellas que no toca tierra, debido a la forma de la tierra en la costa, así como a los efectos del aumento del nivel del mar y el hundimiento de la tierra, informó The Post.

Mientras tanto, en el Golfo de México las tormentas tropicales Fernando, Juliette y Gabrielle entraron en escena con fuertes lluvias y vientos.

Fernando inundó la parte nororiental de México y en el valle de Río Grande, Texas (EE.UU.). Se espera que hoy se disipe después de tocar tierra.

Gabrielle, por su parte, se formó la tarde de ayer al oeste-noroeste de las islas de Cabo Verde. Se movía a 14,4 km por hora hacia el noroeste, pero sin amenazar por ahora a territorio alguno.

El huracán Juliette, entre tanto, aunque se fortaleció el martes a categoría 3 en el océano Pacífico se aleja de tierra firme y no se pronostica que represente alguna amenaza en México, según meteorólogos. (I)  

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