En Tijuana rechazan masiva llegada de inmigrantes centroamericanos

- 16 de noviembre de 2018 - 00:00
Migrantes de la primera caravana que salió de Honduras permanecen en la valla fronteriza de Tijuana (México).
Foto: EFE

Residentes protestan por la presencia de los extranjeros que acampan en la zona fronteriza con Estados Unidos. El alcalde de la ciudad, Juan Gastélum, criticó el desorden que generan y dijo que no hay capacidad para atenderlos.

En Tijuana, ciudad de Baja California ubicada en la frontera norte de México, aumenta la tensión social por el progresivo arribo de migrantes centroamericanos que buscan cruzar hacia Estados Unidos.

Un grupo de residentes de Playas de Tijuana se enfrentaron la noche del miércoles a los viajeros que acampan en la zona aledaña al faro, para exigir que se retiren del lugar, bajo el argumento de que representan un riesgo para la comunidad.

Previamente exigieron a policías municipales que desalojaran a los informales centroamericanos de la zona federal del Faro de Playas de Tijuana donde se instalaron a su llegada a esta frontera.

Pero ante la falta de respuesta de las autoridades municipales, un grupo de personas acudió al sitio donde hacen base 250 personas. Fue entonces cuando comenzó la confrontación entre los migrantes y los residentes.

Este grupo de tijuanenses entonaron el himno nacional, corearon “México, México” y gritaron “queremos seguridad”. Enardecidos acusaron a los extranjeros de ser integrantes de pandillas.  

Por su lado, los visitantes empezaron a gritar “Honduras” y algunos de ellos lanzaron botellas de plástico. Cuando los ánimos bajaron unos accedieron a trasladarse a los albergues de la zona donde se alojan alrededor de 800 centroamericanos que  llegaron a la ciudad, pero otros decidieron quedarse.

Los tijuanenses aseguran que no se trata de expresiones de “racismo” o “xenofobia”, sino de una “preocupación” por su seguridad.

El alcalde de la ciudad, Juan Gastélum, criticó el desorden en que ellos llegan y dijo que no hay capacidad para atenderlos.

En una entrevista con el diario El Universal, aseguró que esta ola migratoria es “una injusticia para Tijuana”, ciudad que recientemente recibió a 3.000 haitianos que tenían el propósito de viajar a Estados Unidos y muchos, al final, se quedaron.

Gastélum afirmó que, pese a todo, el municipio puso en marcha un operativo de apoyo para ofrecerles albergue, pero “no quisieron aceptar, ni recibir asistencia médica y social”. Prefirieron caminar otros ocho kilómetros, hasta la zona de Playas de Tijuana que colinda con la frontera estadounidense.

En tanto, más centroamericanos, principalmente de Honduras, continúan llegando a Tijuana y se espera que este viernes 16 de noviembre se sumen 2.000 más.

Estos migrantes forman parte de una primera oleada que partió el 13 de octubre de San Pedro Sula, Honduras, e ingresó a México seis días después desde Guatemala. Son en total 4.000 personas, la mayoría de las cuales aún avanzan en distintos grupos por el noroeste de México hacia Tijuana.

Otras tres caravanas (una de hondureños y dos más de salvadoreños) se desplazan desde diferentes puntos del país, para un total de 9.000 migrantes que buscan llegar a Estados Unidos. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: