Matanzas no frenan protestas en Egipto

16 de agosto de 2013 - 00:00

El Cairo.- Los islamistas egipcios desafiaron abiertamente ayer al estado de emergencia impuesto por el Gobierno militar y volvieron con las protestas a las calles de El Cairo y de otras ciudades del país, un día después de una de las mayores masacres perpetradas en suelo egipcio, que sumaba hasta ayer unos 578 fallecidos y más de 4.200 heridos.

Y mientras seguían las protestas que las autoridades prometieron combatir con mano dura, entre lágrimas y rezos, miles de seguidores del depuesto presidente Mohamed Mursi se congregaron ayer en la mezquita de Al Imán, en el este de El Cairo, para despedir a sus familiares fallecidos durante  la masacre tras el violento desalojo de las acampadas que mantenían los opositores al golpe militar en la capital.

Decenas de cadáveres envueltos en sábanas blancas estaban hacinados en ese y otros templos del país, confirmaron fuentes de los Hermanos Musulmanes, grupo en el que militaba Mursi hasta acceder a la Presidencia en junio de 2012. En la cairota plaza de Rabea al Adauiya, el principal bastión islamista donde estaban las tiendas de campaña arrasadas, la mezquita también fue objeto de las llamas y presentaba un aspecto desolador entre los escombros que las excavadoras se afanaban por retirar.

En paralelo, se ofició el funeral oficial por los 43 policías muertos ayer en los disturbios, en una ceremonia a la que acudió, entre otros, el ministro egipcio de Interior, Mohamed Ibrahim. Al menos 578 personas murieron y más de 4.200 resultaron heridas tras la operación policial lanzada la víspera para desmantelar las acampadas de los islamistas, según las últimas cifras del Ministerio de Sanidad.

Crece la tensión

La situación está lejos de tranquilizarse, después de que ayer se sucedieran nuevos actos violentos en distintas partes del país, a pesar del estado de emergencia durante un mes y el toque de queda por la noche decretados por las autoridades. Cuatro personas fallecieron en choques entre partidarios y opositores de Mursi en la ciudad mediterránea de Alejandría, mientras que hubo once policías muertos en ataques armados en la localidad de Al Arish, en la inestable península del Sinaí (este).

Decenas de personas resultaron heridas por perdigones en enfrentamientos similares en la localidad de Kafr al Dauar, en la provincia de Beheira (delta del río Nilo), entre otros sucesos. En la capital, tres agentes murieron en un ataque contra una comisaría en el barrio de Heluan, en el sur, y la sede de la Gobernación de Guiza -cerca de las Pirámides- fue incendiada.

Ante esta situación, que ha suscitado la preocupación de la comunidad internacional, el Ministerio de Interior dio instrucciones a sus fuerzas para que usen munición real frente a cualquier ataque contra las instituciones del Estado. El Ministerio dijo haber tomado esa decisión “por los ataques terroristas de los Hermanos Musulmanes contra instituciones y la policía, sus intentos de apoderarse de armas y el corte de caminos para sembrar el caos”.

Plan de transición continúa

Por su parte, el Consejo de Ministros destacó que las medidas de excepción impuestas se aplicarán según evolucione la situación de seguridad. Así, en la ciudad turística de Sharm el Sheij, en la costa del mar Rojo, las autoridades egipcias levantaron el toque de queda impuesto el miércoles en 14 de las 27 provincias del país.

El Ejecutivo reiteró que está decidido a cumplir el plan de transición trazado después del golpe militar del pasado 3 de julio y que estipula la celebración de elecciones presidenciales y parlamentarias, y la reforma constitucional.

Entre tanto, el presidente interino, Adli Mansur, aceptó la dimisión del vicepresidente de Relaciones Exteriores, Mohamed el Baradei, que presentó su renuncia en protesta por el derramamiento de sangre. El primer ministro, Hazem al Beblaui, condenó los últimos ataques contra varias iglesias y telefoneó al patriarca de la iglesia ortodoxa copta, Teodoro II, para mostrarle su solidaridad.

Precisamente ayer la televisión estatal informó de que supuestos miembros de los Hermanos Musulmanes irrumpieron en una iglesia en Fayum, al sur de El Cairo, y le prendieron fuego.

EE.UU. SUSPENDE LOS EJERCICIOS MILITARES

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció ayer la suspensión de unos ejercicios militares conjuntos previstos para el próximo mes con Egipto y la evaluación de otras medidas ante el estallido de violencia en ese país, que ha dejado al menos 525 muertos. “El pueblo egipcio merece algo mejor que lo que hemos visto en los últimos días. El ciclo de violencia debe detenerse”, dijo Obama en una declaración en audio desde la isla de Marthas Vineyard (Massachusetts), donde se encuentra de vacaciones.

Obama  interrumpió sus vacaciones para lamentar, en un mensaje, la “trágica” muerte de cientos de personas. “Estados Unidos condena rotundamente la violencia”, advirtió el mandatario norteamericano, que pidió el levantamiento del estado de emergencia y  reiteró su “compromiso” con los Derechos Humanos y la democracia.

En este sentido, el presidente estadounidense abogó porque comience “un proceso de reconciliación nacional” y responsabilizó a los egipcios de su propio destino tras afirmar que Washington no respalda a ningún partido o individuo en la crisis política y social que atraviesa el país norteafricano.

Obama insistió en que Estados Unidos sigue viendo en Egipto un socio estratégico y reiteró su "compromiso" con ese país, pero sugirió que está abierto a modificar esta "tradicional" alianza.

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