Las organizaciones civiles cuestionan ley contra los “sin papeles” de Alabama

11 de junio de 2011 00:00

Tras la aprobación de la  ley antiinmigrante HB56 en Alabama  (Estados Unidos) por el gobernador  Robert Bentley, considerada una versión más “dura” que  la SB1070 de Arizona, organizaciones civiles reaccionaron para cuestionar   el documento, mientras que el gobierno de Barack Obama reiteró la necesidad de una reforma migratoria.

La mayor organización en favor de los derechos civiles en el país, la Unión Americana de Libertades Civiles de EE.UU. (ACLU), anunció que presentará una demanda contra la nueva ley que será entregada a más tardar a finales de julio, mientras que el Foro de Migración Nacional   dijo que su promulgación era un “acto cruel”.

La ley, que entraría en vigor el 1 de septiembre, permite a la Policía del Estado detener a una persona bajo sospecha de que se encuentra indocumentada en EE.UU. y penaliza a quienes transporten a un indocumentado. Además, la ley de Alabama también exige que los negocios utilicen el programa federal “E-Verify” para comprobar el estatus migratorio de sus empleados. Las empresas podrían perder sus licencias si contratan a personas sin papeles.

“Esta ley va mucho más lejos que la controvertida ley (de Arizona)”, expresó  Mary Bauer, directora legal del Centro Sureño Legal contra la Pobreza (SPLC). La activista calificó la medida de inconstitucional, racista y mal intencionada.

La norma también  exige a las escuelas públicas  determinar el estatus migratorio de los estudiantes y niega el acceso a educación superior a inmigrantes indocumentados. “Vamos a entablar un litigio para desafiarla y esa es la postura de otras organizaciones”, aseveró Bauer.

Es así como el Centro y una coalición de organizaciones civiles, entre las que se encuentra la ACLU, presentaron también esta semana un recurso legal para solicitar a un juez federal que bloquee la entrada en vigor en Georgia de la ley estatal HB 87, similar a la SB1070. “El tema es de especial interés para las familias con estatus migratorio mixto”, señaló  Katherine Vargas, vocera del Foro. Por ejemplo, los niños pueden ser detenidos por transportar a sus padres indocumentados, publicó la versión digital de la cadena Univisión.

Por ello, la Casa Blanca reiteró ayer la necesidad de lograr una reforma migratoria exhaustiva. El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, indicó: “Nuestra posición es clara... es necesaria una reforma exhaustiva del sistema de inmigración. Seguimos buscándola y creemos que se puede lograr un consenso entre los dos partidos para lograrla”.

La nueva norma impide que las ciudades de Alabama puedan aprobar leyes locales en contra de que la Policía haga cumplir las leyes federales de inmigración.

El Gobierno mexicano lamentó  la promulgación en Alabama de la ley HB56. La cancillería aseguró que a partir de ahora, tomando en cuenta los precedentes legales sentados por cortes estadounidenses sobre la ley SB1070 de Arizona y con la HB497 de Utah, se utilizarán todos los recursos disponibles para defender los derechos y la dignidad de los mexicanos en Alabama.

La Secretaría de Relaciones Exteriores lamentó que, al aprobar la nueva ley -el pasado 2 de junio-, los legisladores que votaron a favor del texto y el Ejecutivo estatal ignoraron las numerosas contribuciones de la comunidad inmigrante a la economía y la sociedad de ese Estado.

La ley fue aprobada, la semana pasada, en el Senado estatal por un margen de 25-7, días después de que lo hiciera la Cámara de Representantes estatal, también  por amplia mayoría. Ambas cámaras  quedaron bajo control de los republicanos en noviembre de 2010, por primera vez en 136 años.