Milicia detiene a inmigrantes en la frontera de EE.UU.

- 24 de abril de 2019 - 00:00
Larry Hopkins (i), el líder de la milicia del Equipo de Operaciones de la Frontera de los Patriotas Constitucionales de Nuevo México, habla con un militante.
Foto: Getty Imágenes

El líder de la organización, Larry Hopkins, dice que ejerce su “derecho de estadounidense” para ayudar al país. Trump califica las llegadas como una “invasión”.

Los inmigrantes irregulares permanecen sentados y abrazados a sus hijos en el desierto de Nuevo México.

La escena, grabada y difundida en redes la semana pasada, se produce todos los días por toda la frontera sur de Estados Unidos, pero en esta ocasión es un grupo armado de la ultraderecha el que los detiene ilegalmente a punta de pistola.

El sábado fue detenido el líder de esta organización, Larry Hopkins, de 69 años.

No obstante, el lunes se declaró como no culpable de los cargos de portar armas, bajo el argumento de ejercer su “derecho de estadounidense” para ayudar al país.

Hopkins lidera a los Patriotas Constitucionales de los Estados Unidos, o UCP, una de las varias milicias que se han dedicado a patrullar la frontera entre Estados Unidos y México.

Las patrullas fueron motivadas por un reciente aumento en las caravanas de migrantes centroamericanos y envalentonadas por la afirmación del presidente estadounidense, Donald Trump, de que las llegadas constituyen una “invasión” de pandilleros y delincuentes.   

El objetivo declarado de la milicia es “defender la Constitución de los Estados Unidos de América” y proteger los derechos de los ciudadanos “contra todos los enemigos, tanto extranjeros como nacionales”, que imita el Juramento de Alistamiento tomado por los miembros del servicio militar de EE.UU.

El tratamiento inadecuado
El jueves, el capítulo de Nuevo México de la American Civil Liberties Union (ACLU) envió una carta a la gobernadora del estado, Michelle Lujan Grisham, y al procurador general, Héctor Balderas, exigiendo que investiguen a la UCP y las acciones descritas en el video del 16 de abril que fue publicado en Facebook.

“No podemos permitir que los vigilantes racistas y armados secuestren y detengan a las personas que buscan asilo”, decía la carta.

“Le instamos a que investigue de inmediato esta conducta atroz e ilegal”, añadía.

“La aplicación de la ley está estrictamente en manos de profesionales capacitados”, indicó a The Washington Post, Peter Simonson, director de la ACLU en Nuevo México.

Simonson agregó que  su grupo alertó a los funcionarios debido al temor de que los miembros de la milicia armada dañen a los migrantes.

La milicia sostiene que sus acciones son legales, aunque el jefe de la policía de Sunland Park, Javier Guerra, dijo a BuzzFeed News que informó explícitamente al grupo que no lo son.

Un portavoz de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE.UU. también separó a la agencia de la milicia en una declaración a The Post. Ellos indican que la agencia “no respalda a los grupos privados u organizaciones que toman los asuntos de la aplicación en sus propias manos”. 

Advierten, además, que “la interferencia de civiles en los asuntos de aplicación de la ley podría generar problemas de seguridad pública y consecuencias legales para todas las partes involucradas”. 

Sin embargo, algunos de los videos de la UCP mostraron a agentes de la Patrulla Fronteriza llegando para llevarse a los migrantes detenidos por miembros de la milicia.

Un miembro de la UCP, Mark Cheney, le dijo a BuzzFeed News que los oficiales de la Patrulla Fronteriza dicen que están “felices de que estemos aquí. . . . Tenemos una línea directa con el puesto de avanzada local”.

Tras el arresto de Hopkins, uno de los miembros de la milicia, Jim Benvie, abordó los cargos en Facebook Live diciendo que la UCP no estaba infringiendo ninguna ley y que Hopkins sería exonerado. Hopkins se encontró en una situación similar en 2006 en Oregón. Ahí se hacía pasar por un oficial de policía.

Obama entre sus objetivos
El Buró Federal de Investigaciones​ (FBI, en inglés) indicó que  encontraron nueve cañones en la casa de Hopkins en noviembre de 2017. Esto  incluye una escopeta de calibre 12, rifles largos y pistolas.

El jefe de la organización justificó a los agentes que  su conviviente era la dueña de las armas. No obstante, el mismo  FBI indicó que Hopkins “supuestamente hizo la declaración de que los Patriotas Constitucionales de los Estados Unidos se estaban entrenando para asesinar a George Soros, Hillary Clinton y Barack Obama”. (I) 

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