Evo aspira a la reelección pese al rechazo popular

- 13 de octubre de 2019 - 00:00

El presidente de Bolivia necesita más del 50% de los votos para ganar los comicios de este domingo o una ventaja de 10 puntos sobre su opositor. Los sondeos solo le dan el respaldo el 30% del electorado. Le sigue de cerca el expresidente Carlos Mesa con el 26%. Las manifestaciones por su candidatura se dan en las calles y redes sociales.

Evo Morales fue posesionado como el primer presidente indígena en la historia boliviana el 22 de enero de 2006. Aunque logró que la economía registre indicadores nunca antes vistos, los casos de corrupción en su entorno empañaron su labor y ponen en riesgo su tercera reelección el domingo próximo. 

Para obtener su cuarto mandato, Morales necesita acumular más del 50% de las papeletas, o al menos 10% de ventaja respecto a su rival más inmediato. De acuerdo con la encuesta Mercados y Muestras, Morales tiene el 33% de intención de voto, le siguen el expresidente Carlos Mesa (2003-2005) con el 26%, y Oscar Ortiz con el 7,9%.

Morales es el presidente en funciones más antiguo de América del Sur y el único que queda de la denominada “Revolución bolivariana”. Busca extender su mandato hasta 2025 apoyándose en un ciclo de bonanza económica que está en declive. Sin embargo, su postulación es rechazada en protestas de ciudadanos que no desean un período más.

En febrero de 2016, el 51,3% de los bolivianos dijo “No” a una modificación constitucional para que Morales pueda repostular a la presidencia. Sin embargo, tras procesos legales, el mandatario pudo poner su nombre en la papeleta que recibirán hoy los ciudadanos.

Bajo este contexto y a una semana de los comicios, el cabildo en Santa Cruz despertó el apetito de la oposición boliviana, que llamó a nuevas manifestaciones.

Bajo el liderazgo del Comité Cívico cruceño, los convocados presentaron propuestas en distintos ámbitos, desde la ecología (acabar con el desmonte y la explotación de la Amazonía y la Chiquitanía) hasta la política (respetar los resultados del referéndum de 2016 que dijo “No” a la repostulación de Morales).

El éxito de la instancia abrió los apetitos en otras regiones. La Paz y Cochabamba también se sumaron a la demanda.

El politólogo Jorge Dulon explica a la cadena DW que los cabildos no son instancias meramente simbólicas, sino que tienen un efecto normativo amparado en la ley.

“Hay que definirlos como un mecanismo de participación ciudadana que está normado, son un mecanismo legítimo y legal, cuyas resoluciones deben ser tomadas en cuenta por el Gobierno central o las autoridades emplazadas”, explicó el experto.

Dulon aseguró que la fuerza que toman estas movilizaciones preocupa al Gobierno, especialmente porque las elecciones están a la vuelta de la esquina.

“Morales no ha subido en respaldo; está entre el 33% y el 35%, que es su voto duro, y estas movilizaciones lo único que pueden hacer es bajar ese caudal. Ya estaban golpeados por el impacto internacional de los incendios en la Chiquitanía, y ahora estas manifestaciones terminan de poner en serio riesgo la reelección de Morales”, explica el politólogo Jorge Dulon.

Las redes y voto juvenil
En Bolivia el sufragio es obligatorio desde los 18 años y los votantes son considerados jóvenes hasta los 30.

Se estima que este grupo asciende a 2,4 millones de los 7,11 millones de electores, según el Tribunal Supremo Electoral. Ellos no conocen más gobierno que el de Morales y han visto las sombras y victorias de sus casi 14 años de gestión.

“Creo que si el presidente hubiera actuado antes no estaríamos lamentando tanta pérdida ni la muerte de los animalitos... Yo ahora estoy reconsiderando mi voto”, dijo a la agencia VOA Rolando Condori, de 26 años.

Condori, quien hace casi una década pasó de ser lavaplatos a chef de su propio restaurante de comida rápida en El Alto, contó que desde sus 18 años votó por Morales, pero ahora busca propuestas que les garanticen empleo y autoridades que cuiden el medio ambiente.

Para visibilizar su postura, este y otros bolivianos han encontrado en las redes sociales un instrumento para satirizar, en su mayoría anónimamente, pero también en las calles, a donde han salido a marchar para mostrar su descontento.

Édgar Totora, de 19 años y que votará por primera vez, mencionó que irá en favor del expresidente Mesa para que él le haga frente a Morales. El joven expone su disgusto por el irrespeto por el “no” a su reelección.

Para justificar su actitud ante el resultado del referendo, Morales aseguró que fue víctima de una campaña de mentiras desde las redes sociales. Después creó los  “guerreros digitales”.

El dirigente nacional de Juventudes del partido de gobierno, José Manuel Flores, dijo que  2.800 guerreros digitales contrarrestan “las mentiras” de opositores en época de campaña.

El mandatario no se toma las burlas contra él a la ligera. “Yo no creo en las redes sociales. Las redes sociales son como la alcantarilla. Ya saben por qué digo esto. Yo no creo en eso”, señaló Morales recientemente en un acto.

Un joven de 18 años que prefirió no dar su nombre  agregó que los chistes contra Morales le jugaron una mala experiencia porque en una ocasión -asegura- las autoridades lo identificaron y vivió una persecución por difundir un meme que se burlaba sobre su discurso a favor de la Madre Tierra.

En contraparte, en las redes también hay jóvenes que lo apoyan, entre ellos Aldair Hermoso, un deportista de 18 años, que quiere que continúe gobernando.

Los jóvenes bolivianos comprenden un 70% de los internautas en el país, dijo a  Tonny López, experto en el uso de redes sociales.

Según López, esta generación está saturada de propaganda y ni Morales ni los otros candidatos entienden las necesidades de ese grupo. Además, Morales tiene mucho material de sus 14 años de Gobierno.

Este año se generó otro tema en redes y son los incendios que generó más tres millones de interacciones en las redes, agregó López.

“Antes de los incendios Morales tenía asegurado su triunfo... Ahora se ha abierto un frente que concentra más jóvenes porque en ellos es un tema sensible y que ha hecho que el voto sea disperso y hay muchos indecisos”, explicó el politólogo Marcelo Carpio, de Red de Líderes para la Democracia y el Desarrollo, una escuela de Ciencias Políticas, en su mayoría jóvenes.

“Antes de los incendios Morales tenía asegurado su triunfo... Ahora se ha abierto un frente que concentra más jóvenes porque en ellos es un tema sensible y que ha hecho que el voto sea disperso y hay muchos indecisos”, explicó el politólogo Marcelo Carpio, de Red de Líderes para la Democracia y el Desarrollo, una escuela de Ciencias Políticas, en su mayoría jóvenes.

“Esta es una de las primeras elecciones en las que el señor Morales participa y que la posibilidad que pierda es real”, analizó el catedrático Franklin Pareja. (I)    

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