los comicios autonómicos y municipales se efectuarán el 24 de mayo

El PP ‘promete’ cambios a una España aún en crisis

- 11 de mayo de 2015 - 00:00
Mariano Rajoy (centro), abrió la campaña del PP junto a otros miembros del Ejecutivo central y líderes afines. Foto: blogspot.com

los comicios autonómicos y municipales se efectuarán el 24 de mayo

España espera salir ilesa de la intensa campaña electoral que comenzó el jueves en medio de un ambiente enrarecido. Sabedores de la importancia del resultado, sobre todo para elevar la moral de cara a la cita crucial del mes de noviembre, los partidos saltaron a la arena con los discursos cargados de pólvora, como si en lugar de elecciones locales y regionales fueran a evitar la llegada del fin del mundo.

El PP de Mariano Rajoy vuelve a encabezar la última encuesta fiable que se realiza antes del 24 de mayo, en parte gracias a la mano que le han echado sus socios europeos con las previsiones de crecimiento económico para España en este año pero está sufriendo para neutralizar el ascenso imparable de Ciudadanos, el nuevo partido de centro-derecha que ha prometido limpiar la mala imagen que hoy transmite la clase política española. Entre escándalos de corrupción, filtraciones de enfrentamientos internos, la paranoia del déficit y las protestas de los miles de desempleados que no perciben esa mejora económica anunciada, el PP se prepararía para perder la mayoría parlamentaria en sus bastiones tradicionales de Madrid y Valencia.

Las promesas del advenimiento de un mundo mejor para los españoles es la moneda de curso legal que durante los próximos 16 días recibirán los españoles. Estos grandilocuentes mensajes de borrosa utilidad para el 22% de la población desempleada se siguen utilizando periódicamente, aunque nadie, salvo quienes temen perder en estos comicios, sepa bien los motivos. Y para que el mundo se entere ayer fue el propio Mariano Rajoy el encargado de subrayar que España crecerá “al 2,5% durante 2016, más que Alemania y Dinamarca”. Fue el toque de glamour en el arranque electoral, el hito de una recuperación económica que aún está por ver.

Para el Gobierno, en realidad, es la única manera de detener la sangría de votos que todas las encuestas predicen para el PP y, de paso, la única forma que tienen para estimular a una nación en declive moral desde hace 4 años. La prensa ya lanzó titulares de “España, un ejemplo de crecimiento” o “Europa mira hacia España”, cuando fuera de aquí casi nadie siente nada de esto. También ha sido inevitable que se hagan chistes con el contraste de los miles de parados mientras escuchan que ya empieza a resolverse el jeroglífico del empleo. Por si acaso, la UE ya ha advertido que las cifras seguirán siendo escandalosas hasta 2017.

El PSOE, por su parte, prefiere mantener un perfil bajo a la espera de que esa realidad silenciosa haga su función. Es decir, para los socialistas promesas las justas. Pese a que ahora no está en juego el Gobierno del país, su líder, Pedro Sánchez, es consciente de un buen resultado de su partido el 24 de mayo allanará el camino hacia La Moncloa. No habla de pactos con ninguna otra fuerza, asegura estar reflexionando sobre un posible cambio en la ley electoral y solo se solivianta cuando escucha hablar a Rajoy del éxito que ha producido su política de privatizaciones en sectores públicos como la sanidad y la educación.

En el plano ideológico también se ha abierto una buena batalla. Por ejemplo, Podemos, que concurrirá en 13 Comunidades autónomas, se ha convertido en el saco de los golpes en el arranque de esta campaña. Para sus rivales, las 215 medidas económicas que anunciaron el miércoles destinadas a “rescatar a la ciudadanía de la crisis”, tal y como aseguró Pablo Iglesias, es una farsa. El partido Ciudadanos considera irrealizable su programa de cambio; el ministro de Economía, Luis de Guindos, vaticina el apocalipsis si ganan las elecciones, y el PSOE lo considera populista con planteamientos institucionales “que están en nuestro programa desde hace muchos años”.

Donde parece que habrá un cambio novedoso será en Barcelona. En la segunda ciudad más importante de España la candidata de una coalición alternativa apoyada por Podemos, Ada Colau, aparece como la gran favorita para la alcaldía. Madrid promete una lucha cerrada entre la conservadora Esperanza Aguirre y una magistrada que goza de la simpatía de la clase trabajadora, Manuela Carmena. En el resto de ciudades, como Murcia, habrá que esperar a los próximos días para conocer mejor los sondeos. (I)

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