Batalla electoral republicana se traslada ahora a la Florida

23 de enero de 2012 - 00:00

Washington/Columbia.-

El ex presidente de la Cámara de Representantes, Newt Gingrich, traslada ahora su campaña electoral a Florida tras vencer el sábado a Mitt Romney, el otrora favorito en las primarias republicanas de Carolina del Sur.

En las primeras primarias del sur de Estados Unidos, el conservador Gingrich venció al moderado Romney con comodidad, 40% a 27%, con el 95% de las mesas escrutadas; ambos seguidos por el ultraconservador Rick Santorum (17%) y el libertario Ron Paul (13%), según datos oficiales.

“No tenemos la cantidad de dinero que tiene al menos uno de los candidatos, pero tenemos ideas y tenemos gente. Acá en Carolina demostramos que el poder del pueblo con las ideas correctas vence al copioso dinero”, afirmó el ex congresista en un discurso de 20 minutos tras conocer los resultados.

Mitt Romney, que contaba con el triunfo en Carolina del Sur para dejar hasta aquí la primaria, reconoció su derrota estimando que la carrera sería larga y aún más interesante.

El ex gobernador de Massachusetts se declaró convencido de que terminará siendo el elegido para afrontar a Barack Obama en las elecciones presidenciales del 6 de noviembre. Romney, hasta hace dos días el favorito indiscutible de los republicanos, deberá recuperarse en las primarias de Florida el 31 de enero si todavía quiere desafiar a Barack Obama en noviembre.

Al parecer, los votantes más conservadores del “Tea Party”, los cristianos y evangélicos y los de menores ingresos le dieron la espalda a Romney, que en 2008 había quedado en cuarto lugar.

Romney es considerado un candidato moderado, profesa el mormonismo y, según analistas, como millonario proyecta una imagen de desconectado de la realidad del ciudadano de a pie.

Pese a la resurrección de Gingrich, Romney aventaja al resto de sus rivales en Florida con una fuerte presencia publicitaria y capacidad de recaudar fondos, en un Estado que está obligado a ganar para mantenerse con vida.

La improbable victoria de Gingrich, su primera en este ciclo electoral, refleja tanto su buen desempeño en los dos debates de esta semana como el terco recelo hacia Romney como candidato viable para vencer al presidente Barack Obama el próximo 6 de noviembre.

Las encuestas explican este fenómeno: los republicanos salieron a votar motivados por la crisis económica y su misión fija de privar a Obama de un segundo mandato.

La negativa de Romney a divulgar su declaración de impuestos, y los ataques a su gestión al frente de la firma Bain Capital, también ayudaron a Gingrich. “No es que debata bien, es que articulo los valores que más atesora el pueblo estadounidense”, explicó el ex congresista.

Según la encuestadora Public Policy Polling (PPP), el 60% de los votantes republicanos vio al menos uno de los debates, en los que Gingrich quiso proyectarse como la mejor alternativa a Romney.

Entre ese bloque de votantes, el ex presidente de la Cámara de Representantes logró una ventaja de 46-23 contra Romney. Gingrich logró sobrevivir a las revelaciones a la cadena televisiva ABC de su segunda ex esposa, Marianne, quien afirmó que éste le propuso un matrimonio abierto para continuar un amorío con su entonces amante y ahora esposa, Callista.

En el debate del jueves, Gingrich fue ovacionado cuando criticó la táctica de propagar esa historia falsa y acusó a los medios de proteger de esa manera a Obama.

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