Recesión, gran reto para la reelección de Rousseff
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cuya gestión enfrenta críticas por el lento crecimiento del PIB y alta inflación del país, aseguró que cambiará su equipo económico si es reelegida en los comicios de octubre próximo.
“Obviamente, nuevo gobierno y, necesariamente, actualización de las políticas y de los equipos”, dijo a la prensa durante una visita a Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais (sudeste).
Es la primera vez que Rousseff hace referencia a un cambio en su equipo económico. Brasil, la séptima economía mundial, entró en recesión técnica tras registrar 2 trimestres consecutivos de contracción del PIB, destaca el canal de noticias CB24.
El mercado espera una expansión de la economía de apenas 0,52% este año, según el último sondeo del Banco Central. Se trata de su cuarto año consecutivo de moderado crecimiento. Tras un alza espectacular de 7,5% del PIB en 2010, Brasil creció 2,7% en 2011, 1% en 2012 y 2,5% en 2013.
Mientras tanto, la inflación a 12 meses hasta julio acumula 6,5%, en el límite de la meta oficial.
La principal rival de Rousseff en las presidenciales de octubre, la ecologista Marina Silva, que se postula por el Partido Socialista Brasileño (PSB), había acusado a la mandataria (PT, Partido de los Trabajadores, izquierda) de no admitir sus errores y no cumplir con su promesa de conducir el país al crecimiento.
Silva se ha convertido en una amenaza para la reelección de Rousseff. Según el sondeo de la encuestadora Ibope difundido este miércoles, la mandataria tiene el 37% de las intenciones de voto, contra el 33% de Silva, para el primer turno electoral. En segunda vuelta, la ecologista vencería a la mandataria con el 46% a 39%.
La campaña de Rousseff, en propagandas, ha enfatizado el frágil apoyo político con que contaría Silva en el Congreso si resultase elegida, y el PT la comparó a presidentes brasileños que llegaron al poder con partidos pequeños y que tuvieron que dejar el cargo anticipadamente, como Fernando Collor de Mello (1990-92).
“Dos veces en nuestra historia, Brasil eligió a salvadores de la patria, jefes del partido ‘yo solito’. Y sabemos cómo acabó”, sostuvo la propaganda, que termina con una intervención de Rousseff que corresponde al último debate televisivo del lunes. “Candidata, sin apoyo del Congreso Nacional, no es posible asegurar un gobierno estable, un gobierno sin crisis institucionales”, aseguró dirigiéndose a Silva.
La ecologista respondió en una entrevista que Rousseff ha desatado una campaña del miedo contra su candidatura. “La peor forma de hacer política es a través del miedo. Prefiero hacer política mediante la esperanza y la confianza”, declaró.
Sin embargo, Rousseff afirmó que sus críticas contra el programa de gobierno de Silva son legítimas y no tienen relación con una denominada campaña de miedo.
“Es absolutamente irresponsable que alguien proponga la reducción del papel de los bancos públicos”, subrayó Rousseff al recalcar que tal paso significaría disminuir la actividad y el poder financiero de las entidades monetarias estatales.
Las elecciones costarán $ 31.500 millones
Las elecciones generales del 5 de octubre en Brasil serán las más caras de la historia: su costo llegará a unos $ 31.500 millones, un monto suficiente para financiar durante 6 años el principal programa social del país, el Beca Familia, reveló la revista online Congreso en Foco.
Según la publicación, el monto de gastos previsto por los 25 mil candidatos que intervendrán en las próximas urnas sería también suficiente para financiar durante 7 décadas el pago de salarios de los 594 diputados y senadores y para realizar 3 mundiales de fútbol similares al que organizó el país en junio y julio pasados.
Los gastos esperados en los próximos comicios suponen, además, un aumento del 400% frente al total registrado en las elecciones brasileñas de 2002, un índice superior al de la inflación del 76% acumulada en ese período.
Según el reportaje, los 11 candidatos que disputarán los comicios presidenciales -en los que la actual mandataria, Dilma Rousseff, buscará la reelección- estimaron en 917 millones de reales ($ unos 407 millones) sus gastos con la campaña.
De este total, el 80% será invertido por Rousseff y por sus 2 principales rivales en las próximas urnas: el senador opositor Aécio Neves, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), y la líder ambientalista Marina Silva, quien se convirtió en postulante del Partido Socialista Brasileño (PSB) tras la muerte en un accidente aéreo del candidato de la agrupación, Eduardo Campos.
Las millonarias donaciones de las campañas políticas se han convertido en fuente de los principales escándalos de corrupción que sacudieron Brasil desde el regreso del país a la democracia en 1985, después de 21 años de dictadura militar.