El exbanquero y abogado multimillonario Malcolm Turnbull fue investido el martes primer ministro de Australia tras haber conseguido apartar por sorpresa al primer ministro conservador Tony Abbott.
Turnbull, de 60 años, es el cuarto primer ministro en menos de dos años, en un país acostumbrado a las tormentas políticas.
"Estamos viviendo la mejor época para ser australiano", dijo Turnbull al prestar juramento ante el gobernador general Peter Cosgrove, representante de la reina Isabel II en Australia.
"Es algo que no me esperaba, tengo que confesarlo, pero es un privilegio asumir esta tarea para la que estoy preparado", añadió.
Turnbull prometió un nuevo estilo de gobierno muy distinto al de su predecesor, al que sus detractores acusaban de tomar decisiones de manera unilateral. También prometió ser menos polémico en sus declaraciones.
Tony Abbott, que llegó al poder en 2013 tras una amplia victoria de los conservadores en las legislativas, fue obligado el lunes a convocar un voto del Partido Liberal -el principal partido de la coalición conservadora en el poder- después de que Turnbull anunciara su intención de acceder al liderazgo de la formación.
Turnbull, uno de los ministros más conocidos del gobierno, también anunció que abandonaba su ministerio de Comunicación. Finalmente obtuvo 54 votos de senadores y representantes liberales frente a los 44 para el primer ministro, muy impopular en los sondeos.
El exabogado explicó su decisión de aspirar al cargo porque según él el partido podría perder las próximas elecciones, previstas en enero de 2017. (I)