El Telégrafo
Ecuador / Domingo, 31 de Agosto de 2025

El nieto 116 de Argentina quiere conocer a su familia biológica

Nació muy flaquito y débil por las condiciones de cautiverio de su madre

Él tenía la duda de que no era hijo biológico de quienes lo habían criado. Así se presentó espontáneamente en la Asociación Abuelas de  Plaza de Mayo y dos meses atrás accedió a hacerse el estudio genético que el  jueves reveló en un 99,9% su origen biológico. Los resultados confirmaron su duda: es el nieto 116 robado durante la última dictadura militar (1976-1983).

“Reaccionó muy bien. Estaba convencido de que era hijo de desaparecidos. Y se lo vio contento, dentro de todo el shock que genera semejante noticia. Dijo que quería conocer a su familia biológica”, informó el secretario de Derechos Humanos argentino, Martín Fresneda, quien junto a la coordinadora de la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (Conadi), Claudia Carlotto, y las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la noticia.

Hasta el cierre de esta edición su nombre era un misterio y los detalles de su hallazgo iban a ser revelados en la tarde en una rueda de prensa.

“El nieto recuperado era hijo de Ana Rubel, maestra y estudiante de Ciencias Económicas. Cursaba el tercer año de esa carrera cuando fue secuestrada con un embarazo de 2 meses”, detalló un comunicado emitido en conjunto con la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.

Su padre fue Hugo Castro, maestro mayor de obra que trabajó como obrero de la multinacional de automóviles Ford en la provincia argentina de Córdoba, antes de mudarse a Buenos Aires a estudiar arquitectura. “Ambos militaban en el (izquierdista) Frente Argentino de Liberación. Fueron secuestrados en enero de 1977 y trasladados al excentro clandestino de detención que funcionó en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), último lugar donde fueron vistos con vida”, indicó el comunicado.

Según los testimonios de sobrevivientes, Ana dio a luz en la ESMA en junio de 1977. Había sido secuestrada con 2 meses de embarazo. “Su bebé nació prematuramente. Los testimonios indican que nació muy flaquito y débil por las condiciones de cautiverio de su madre”, relató Fresneda, que se contactó ayer con la presidenta argentina Cristina Fernández, quien se encontraba en Ecuador, para darle la noticia.

El joven ahora sabrá que su madre era apodada ‘Ani’ y ‘Chaqueña’, ya que nació el 27 de julio de 1949 en Resistencia.

“Las Abuelas de Plaza de Mayo celebraron con mucha felicidad la noticia, que consideran un logro más de la lucha de la Asociación y del pueblo argentino”, manifestó la presidenta de la entidad, Estela de Carlotto, que participa en la Feria del Libro en Guadalajara, México.

Este año la organización anunció la restitución de tres nietos, pero fue el encuentro de Ignacio Guido Montoya Carlotto, nieto de Estela de Carlotto, el que tuvo el mayor impacto en la sociedad argentina y dio la vuelta al mundo.

El hombre, que hoy es un músico de fusión de jazz y folclor, fue buscado 36 años como Guido Carlotto. Por dudas sobre la identidad de su padre y por una sospecha repentina se sometió voluntariamente a un estudio de ADN que confirmó en agosto que era el nieto de la abuela más popular de Argentina.

Ya son 116 los nietos restituidos  de unos 500 niños que, se estima, nacieron en centros de detención clandestinos y luego apropiados por cómplices del régimen.