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Mito: Hasta Colón no se sabía que la Tierra era redonda

07 de septiembre de 2014 00:00

La historia que nos enseñan dice que a Cristóbal Colón se le ocurrió la genial idea de que nuestro planeta era redondo. Se dice que hasta entonces mucha gente pensaba que la Tierra era plana, sostenida por una enorme tortuga y 4 elefantes. Pero en realidad, 2.000 años antes de Colón el filósofo griego Aristóteles ya estaba seguro de que la Tierra era redonda. Había observado que durante los eclipses, el planeta proyectaba una sombra redonda sobre la Luna. Y aún antes que él, en el siglo IV antes de Cristo, un matemático griego llamado Filolao no solo afirmaba que la Tierra era esférica sino también que no era el centro del universo y que giraba en una órbita circular. Dos siglos más tarde, Eratóstenes -otro griego genial a quien se considera el padre de la geografía- sostenía que afirmaciones como esas debían ser probadas.

Y lo consiguió: demostró la redondez de la Tierra y, además, pudo medirla con una precisión asombrosa. Eratóstenes vivía en la ciudad de Siena (hoy Asuán), en el sur de Egipto, y notó que en cierta época del año los rayos del sol caían verticales y no proyectaban sombras en un pozo. Años después, viviendo en Alejandría más al norte, observó que en la misma fecha del año los rayos del sol sí daban sombras. Entonces midió el ángulo de las sombras, luego la distancia que separaba a las 2 ciudades, y así, mediante cálculos de trigonometría, llegó a la conclusión que el planeta era esférico y tenía cerca de 40 mil kilómetros de circunferencia.

Hoy, 22 siglos después, sabemos que Eratóstenes se equivocó por menos del 1%. ¿Y cómo pudo medir la distancia entre las 2 ciudades egipcias? Pues contrató a una persona para que caminara durante varios meses y fuera contando los pasos. Por suerte el hombre sabía contar bien. Lo que en realidad se discutía con Colón era el verdadero tamaño que tenía la Tierra, porque Ptolomeo rebajó casi a la mitad los cálculos de Eratóstenes y como tenía mucha autoridad intelectual, se aceptó que el planeta medía 28.500 km de diámetro. Por eso, cuando ya llevaban semanas de navegación, los hombres de Colón estuvieron a punto de amotinarse. Es que la tierra firme no asomaba a pesar de que los cálculos del almirante sostenían que ya debían haber llegado a las Indias Orientales. Eso finalmente sucedió, pero no como él estimó, sino que arribaron a una tierra desconocida para los europeos: América. (continúa)

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