El Telégrafo
El Telégrafo
Ecuador/Jue.23/Sep/2021

Actualidad

Tendencias
Historias relacionadas

La actividad sexual estabiliza los niveles de algunas hormonas

La ciencia demuestra los beneficios de las relaciones sexuales y la masturbación

La actividad sexual estabiliza los niveles de algunas hormonas
11 de octubre de 2015 00:00

El sexo y la masturbación han sido desde antaño blanco de mitos y de tabúes que han intentado normar -o en muchos casos- prohibir su práctica.  Sin embargo, cada vez más la ciencia está encontrando los beneficios que acarrean estas prácticas. El sexo practicado en pareja bajo condiciones de respeto y mutuo consentimiento, así como el autoerotismo pueden ser beneficiosos. La satisfacción conseguida ayuda a sentirnos cómodos con nuestros cuerpos, lo que incide en una mayor autoestima, pero hay más todavía;  encontrar placer sexual ayuda a mantenernos saludables física y mentalmente.

Bueno para la salud

Varios estudios han comprobado que las relaciones íntimas y la masturbación acarrean algunos beneficios para la salud.  Por ejemplo se ha visto que fortalecen el sistema inmunológico  al provocar la generación adicional de anticuerpos, como lo demostró un estudio de la Universidad de Wilkes en Pennsylvania,   que concluyó que mantener relaciones sexuales un par de veces a la  semana, eleva los niveles de ciertos anticuerpos que protegen al organismo de diversos microorganismos. Pero la práctica en solitario también ayuda a las mujeres a reducir las infecciones del tracto urinario, pues la estimulación ayuda a que se abra el cuello del útero y con ello se libere mucosidad y fluidos cervicales que contienen bacterias.  En el caso de los hombres,  ayuda a fortalecer la musculatura, lo que previene la incontinencia y la disfunción eréctil. Así también se ha visto que los encuentros sexuales son excelentes estabilizadores de la presión arterial sistólica.  Según un estudio publicado en la revista de la Asociación Médica Americana, los hombres que eyaculan al menos 21 veces al mes tienen menos probabilidades de desarrollar cáncer de próstata. El orgasmo también es un gran analgésico.  Según otro estudio, esta vez de la Universidad Estatal de Nueva Jersey, eso sucede porque durante ese momento se  libera una hormona que ayuda a elevar el umbral de dolor, lo que facilita la mitigación de  dolores de espalda, de cabeza, y aquellos provocados por la artritis, así como  el cólico menstrual.

El orgasmo puede ser un eficaz entrenamiento para los músculos de la base de la pelvis de las mujeres, ya que se produce una contracción de dichos músculos, fortaleciéndolos y tonificándolos; esto es importante para evitar la incontinencia urinaria, un problema que afecta a alrededor de la tercera parte de las mujeres en algún momento de sus vidas. Asimismo este fortalecimiento es beneficioso para la futura madre porque coadyuva a tener contracciones más eficaces al momento del parto. Ser sexualmente activo es bueno para el corazón. Las relaciones sexuales no solo aumentan nuestro ritmo cardíaco, sino que ayudan a mantener en equilibrio nuestros niveles de estrógeno y testosterona. El desequilibrio de estas sustancias provoca -entre otras cosas- osteoporosis. (continúa)

Los encuentros sexuales también cumplen la función de afianzar y consolidar la pareja. FOTO: CORTESÍA DE HUFFTINGTON POST
Lectura estimada:
Contiene: palabras

Contenido externo patrocinado