Desde el pasado 26 de julio, cerca de 600 elementos del Ejército ecuatoriano patrullan las calles de diferentes poblaciones de Manabí, como Manta, Portoviejo, Montecristi y Jaramijó, con el objetivo de reforzar las tareas de seguridad e inteligencia tras los últimos hechos de sangre que han conmocionado a esta región del país.
Los operativos están a cargo de grupos de élite del Ejército que cumplen la disposición gubernamental de resguardar a la ciudadanía en apoyo a la Policía, informó Milton Fajardo, oficial que está al frente de los operativos de control.
Agregó que todo está coordinado para cumplir el objetivo principal que es desarmar a los delincuentes y además exhortó a la ciudadanía para que presente las denuncias, ya que sin sustento legal los antisociales no pueden ser encarcelados.