Los 150 ladrillos de cocaína incautados el 12 de abril en la Isla Trinitaria, en el sur de Guayaquil, estaban cubiertos con varias capas de carbón y aluminio, más un aditivo para despistar el olfato de los caninos, anunció el general Guillermo Balarezo, comandante de la Zona 8 de Policía.
Sobre este camuflaje, uno de los agentes detalló que también tenía una mezcla de mayonesa, pimienta, café y grasa. “Normalmente lo usan para evitar que los canes encuentren el lugar donde está oculta la droga, esto distrae a los perros y no se concentran en el olor del alcaloide”.
La droga permanecía oculta en instalaciones subterráneas dentro de una vivienda. El lugar es uno de los preferidos por los narcotraficantes debido a sus cercanías con el puerto, dijo Balarezo, y agregó que la sustancia pesa 171 kg y que está valorada en más de $ 6 millones.
Con respecto al operativo Corona, Balarezo confirmó la detención de 3 personas, que al parecer eran las encargadas del acopio de la droga y posterior envío bajo la modalidad de ‘gancho ciego’ (introducción en los contenedores sin que lo noten los exportadores) en colaboración con trabajadores del puerto.