Apreciados lectores, estando a pocos días de celebrar la máxima fiesta cristiana, el nacimiento del hijo de nuestro Creador, me dirijo a ustedes, en esta ocasión con un mensaje de armonía y de paz, anhelando que ese espíritu integrador, de unión y de solidaridad, repose sobre cada uno de nosotros.
Hoy en día, en que nos encontramos rodeados de una serie de vicisitudes, como las conocidas necesidades económicas, conflictos sociales, escollos laborales y otras tantas, que a pesar de lo malo que parezcan, nos hacen sentir cada día con vida y mucha energía, debemos rescatar el lado positivo de cada uno de estos aspectos, exaltando el verdadero sentido y significado de la Navidad.
Una fiesta de hermandad, en que nos despojamos de aspectos materiales para encontrarnos con la parte más sensible de nuestro interior, para valorar cada uno de los detalles que nos vuelven humanos, permitiéndonos amarnos los unos a los otros como solo Dios nos ha amado, abriendo las puertas de nuestra vida para dar y no solo para recibir.
En este sentido, nuestro gremio, representado en la provincia del Guayas, por nuestro querido Colegio de Abogados y en el país, por la siempre respetable Federación Nacional de Abogados del Ecuador, ha presentado para sus afiliados el más extenso programa de capacitación y fortalecimiento de capacidades para nuestros profesionales, ha ejecutado en Guayas el rescate de la imagen de un gremio casi desaparecido y en el país ha iniciado el fortalecimiento de la unidad e integración de esta clase.
En el ejercicio de nuestra profesión, podemos decir que el Estado también nos ha dado algo de sí para la obtención de mejores resultados y consecuentemente el brillo de la justicia, dos textos legales valiosos por su contenido, tales como los denominados COIP y Cogep, en que se altera el sistema de administración de justicia del país, pasando de interminables cuerpos y tablas procesales a la síntesis volumétrica de los expedientes, por diligencias de exposición oral en que se podrán apreciar de mejor forma la razón y la verdad en cada caso judicial.
Hemos venido evidenciando cambios, una mutación o dicho de mejor forma, una evolución en el sistema de administración de justicia, que entrará en todo vigor el próximo mes de mayo beneficiando la justicia y al derecho, dotándolo por sobre todas las cosas de la tan reclamada “Celeridad Procesal”. Tan igual como nos hemos preparado y nos seguiremos preparando los profesionales del derecho en el libre ejercicio de nuestra profesión, esperamos que los juzgadores o administradores de justicia, se encuentren en buen nivel para la administración de las causas y su resolución inmediata en beneficio y respeto de nuestra profesión y de la ciudadanía toda.
Por lo dicho queridos amigos, expongo a ustedes, en nombre del Colegio de Abogados del Guayas, de la Federación Nacional de Abogados del Ecuador, de mi esposa Pamela, de mi familia y en el mío propio, mi más profundo deseo de bienestar, amor, armonía y paz, que estas fechas sirvan para recordar el sentido y el significado del nacimiento de Jesús, permitiéndonos experimentar el siempre saludable recogimiento espiritual que nos lleve a valorar cada aspecto de nuestra vida, proyectándonos con más energía para los retos y batallas procesales que en defensa de nuestra vocación deberemos emprender como protectores de nuestro pueblo. ¡Feliz Navidad!
¡Juntos somos invencibles! (O)