En su versión dada en el juicio, Vicente Fernando Cevallos Borja, hermano de la víctima, reconoció que su familiar había sido amenazada en anteriores ocasiones por parte de su conviviente debido a que ella pensaba separarse.
“... él (Ayoví) le amenazaba con matarle si lo hacía, (una vez) me llamó manifestándome que se había salvado de que la maten”, dijo. Acotó: “como yo permanentemente me he estado comunicando con mi hija, que vivía con ella (Alba Juliana) en la ciudad de Guayaquil, me manifestaba que sí discutían a veces y las discusiones venían por concepto de celo...”.
Gissela Cevallos, hermana de la occisa, corroboró esta versión al relatar: “... los problemas de mi hermana no eran tan sencillos, al contrario, eran graves porque este tipo la amenazaba en cada discusión... le decía que estaba con otra persona...”.