Taxista acusado de violación es declarado inocente

- 22 de octubre de 2019 - 00:00

Un chofer informal acusado de abuso sexual a una joven de 22 años, en 2017, fue liberado. La víctima se siente burlada, pues pensó que se había hecho justicia.

Mirna (nombre protegido) se subió a un taxi informal afuera de la Terminal Terrestre de Guayaquil y en ese carro fue violentada sexualmente.

El hecho ocurrió la tarde el 5 de noviembre de 2017. La joven, de 22 años, viajó para visitar a sus padres en la provincia de Santo Domingo de los Tsáchilas y regresó para asistir a la universidad.

Según el relato de la víctima, al subir le dijo al conductor que la llevara al sector Los Vergeles. En el trayecto, junto al Parque Samanes, el individuo le pidió que se cambiara del asiento posterior y se pusiera junto a él para evitar que los vigilantes lo multaran. Supuestamente se había un operativo.

La joven accedió, pero luego el conductor sacó un arma y le robó $ 400 y una laptop. Posterior a eso, la violentó sexualmente.

Cuando su abusador huyó, ella logró memorizar la placa y lo denunció. Por eso al día siguiente, en un operativo, la Policía localizó el vehículo.

Ahí aún estaba la computadora portátil robada a Mirna y ella reconoció al conductor como el hombre que la violó un día antes. El sospechoso fue identificado como Christian Armando M.A.

Por las evidencias halladas en el carro, el individuo fue declarado culpable y sentenciado a 18 meses de prisión por el delito de receptación.

Por el caso de violación, la Fiscalía inició la investigación y el 19 de octubre de 2018, Christian recibió una condena de 19 años de pena privativa de libertad.

El 16 de octubre de 2019, en la Sala de la Corte Provincial de Guayas, los jueces Henry Taylor y Henry Morán ratificaron el estado de inocencia del individuo. Mientras que la jueza Fabiola Gallardo ratificó la sentencia condenatoria.

Yoli Pinillo, titular de la Fiscalía Séptima especializada en violencia de género, informó que los jueces consideraron que hubo incongruencias en el testimonio de la víctima y que la valoración psicológica debía ser realizada por un psicólogo forense y no por uno clínico.

La funcionaria precisó que los especialistas que hicieron las valoraciones son psicólogos clínicos peritos forenses acreditados por el Consejo de la Judicatura.

“La Fiscalía no está de acuerdo y por eso cuando la sentencia sea emitida por escrito se interpondrá el recurso de casación para que sea revisada”.

Mirna asegura sentirse revictimizada por el fallo. “Cuando dieron la sentencia sentí que se hizo justicia y que quien me dañó iba a pagar, pero resulta que ahora es inocente y le dan la libertad. Es indignante, frustrante...”.

No solo eso, la mujer teme que el hombre tome represalias y ahora no puede dormir tranquila, pues él sabe que vive en Los Vergeles, aunque nunca la llevó a la casa.

Desde la detención, ella no ha visto al individuo. No quiso ir a la audiencia para no verle la cara, ni sentirse peor, pero sí dio una y otra vez su testimonio y su abogado asistió a las diligencias.

“Yo al principio no quería denunciar, me parecía que sería una pérdida de tiempo”.

La víctima dice que ni siquiera hay respaldo de la sociedad, pues cuando su caso fue público, vio que en redes sociales la cuestionaban a ella y no al agresor.

“Decían que a lo mejor no tenía cómo pagar la carrera, hasta me insultaban”, lamentó la joven, quien agrega que el caso no pudo contárselo ni a su madre porque tenía cáncer y no quería afectarla. Ella ya falleció.

Mirna ahora es ingeniera en Sistemas. Su novio y la mamá de este la han ayudado a enfrentar sus miedos y superarse. “Yo no olvido lo que pasó y me duele que ahora duden de mi versión”.

Mireya, allegada a la víctima, dijo que primero estaba satisfecha porque había una condena para el agresor y ahora no sabe qué pensar.

“Nosotros dependemos de la ley, no podemos tomar la justicia por nuestra mano. Es injusto que lo dejen en libertad, pueden haber más mujeres afectadas”. (I)  

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