Padres arriesgan la vida para rescatar a familiares

17 de diciembre de 2013 00:00

Tyron Yaguachi se llenó de valor para salvar a su familia durante el incendio ocurrido, el pasado domingo, en un condominio de dos plantas y construcción mixta, ubicado en las calles Pío Montúfar y 10 de Agosto, en el centro de Guayaquil.

“Estaba luchando contra el fuego, que avanzaba rápido. No había acceso a las escaleras, no podíamos bajar, así que cogí a mis niños y corrí de un lado a otro hasta que pensé en tirar colchones por la ventana para salvarlos”, expresó conmovido el padre de familia.

Según Tyron, los curiosos que estaban bajo su ventana dejaron de observar cómo las llamas y el humo salían por los orificios del inmueble y lo apoyaron recibiendo y acomodando los colchones para que aguantaran el peso.

Desde arriba, los cerca de ocho metros de altura lo hacían dubitar, pero el imaginar a sus seres queridos asfixiados o quemados lo hizo apurar su decisión.

Su bebé, de dos años de nacida, fue la primera que lanzó; después su vástago de 7 años, posteriormente su esposa y finalmente él. “Tengo un dolor fuerte en mi espalda, pero lo importante es que todos estamos con vida. A mis niños los haré examinar porque el mayor botó sangre por la nariz”, indicó.

Juan Granados, quien habitaba en el departamento donde se iniciaron las llamas, comentó que estaba trabajando en la confección de prendas de vestir cuando de repente inició el fuego. Según él y otros ocupantes, que mantuvieron su nombre en reserva, la causa del fuego habría sido un cortocircuito originado por la variación de voltaje producida por una bomba de agua, que era encendida por el propietario del condominio solo dos veces al día para proporcionarles el líquido.

Un ciudadano, quien se identificó como Luis, vivía con su familia formada por siete personas en un apartamento de la segunda planta. Él recordó que percibió un olor intenso a quemado y al asomarse por la ventana, se percató de que salían llamas de la casa vecina.“Nos dirigimos a las escaleras y mi mujer se me perdió entre el humo disperso por todos los pasillos, similares a largos túneles. Grité para que regresara y todos volvimos al apartamento. De un puñete rompí la ventana y de la desesperación saqué a uno de mis hijos agarrándolo de los brazos. La gente me gritaba que tuviera cuidado que lo podía matar y mi pequeño, muy asustado, me decía lo mismo. Gracias a Dios aparecieron unos señores que levantaron una escalera de madera para ayudarlo.

“Imagínese que yo vine a Guayaquil hace un par de años de Huaquillas (provincia de El Oro) para mejorar mi vida y ahora lo pierdo todo”, añadió.

Personal del Cuerpo de Bomberos de Guayaquil (BCBG) rescató al resto de moradores y sofocó las llamas. Preliminarmente se conoció que cuatro viviendas se quemaron por completo y otras fueron perjudicadas por el humo y el agua que arrojaron los elementos de la casaca roja. En total, quince familias resultaron afectadas.

En esta emergencia trabajaron 100 bomberos, voluntarios y rentados, y se emplearon más de 20 unidades. Uno de los vehículos con escalera permitió rescatar a tres personas, entre ellas dos menores.

Sobre cómo los perjudicados arriesgan su vida para salvar a sus familias, el coronel Martín Cucalón, jefe del Cuerpo de Bomberos, dijo que es normal por la desesperación y que los bomberos cuentan con unidades y personal especializado para evacuar a los afectados.

Medidas de seguridad
El oficial mencionó que si alguien habita en un condominio donde no haya un sistema de seguridad ante incendios debe tomar medidas, como -por lo menos- tener dos extintores e instalar una alarma, cuyo precio mínimo es de 15 dólares.

PROBLEMAS ELÉCTRICOS, LA PRINCIPAL CAUSA

Según publicaciones de la Corporación de Seguridad Ciudadana de Guayaquil (CSCG), desde el 1 de diciembre hasta la mañana de ayer se registraron 15 incendios.

El coronel Martín Cucalón, primer jefe del Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil (BCBG), indicó que los incendios que se registran a diario en la ciudad tienen como causa principal fallas en el sistema eléctrico, sobre todo en casas antiguas, porque los propietarios no realizan una actualización del cableado.

Los dos incidentes registrados el pasado domingo, en la ciudadela la FAE y en el centro de la urbe, fueron en viviendas que tenían entre 25 y 40 años de construcción.

“Todos los días tenemos incendios en el suburbio oeste. Las casas de este sector fueron hechas cuando aún no había tantos artefactos, pero ahora en esos mismos domicilios tienen de dos a cuatro televisores, computadoras, iPads y a eso súmele que en diciembre agregamos luces navideñas para los árboles y nacimientos, es por eso que los incendios se incrementan en este mes”, indicó Cucalón.

Además, mencionó que en muchos casos los mismos propietarios construyeron sus viviendas e instalaron el sistema eléctrico.

“Son casas donde tienen un breaker de palanca, no una caja adecuada, las conexiones no están mandadas a tierra, los cables están sobreexpuestos en las paredes, no entubados. Además, conectan varios artefactos eléctricos en una misma extensión”, añadió.

El comandante agregó que uno de los inconvenientes, que dificulta la prevención de este tipo de incidentes, es que estas construcciones, como el último condominio incendiado, no necesitan permiso de la institución bomberil para funcionar cuando son menores a cuatro pisos, por eso no pueden inspeccionarlos ni clausurarlos.

El jefe bomberil expresó que en una próxima reunión con el representante de la Empresa Eléctrica planteará la alternativa de que, en cada revisión, si los técnicos encuentran irregularidades, se entreguen citaciones y se especifique cuáles son las medidas que deben adoptarse para reforzar la seguridad del lugar.

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