Una joven acudió a una entrevista falsa de trabajo y fue violada

El individuo violó a su víctima persuadiéndola de que le daría empleo. La mujer se encuentra en doble vulnerabilidad, ya que además sufrió agresiones físicas por su exconviviente.
13 de octubre 09:32

Un juez de Garantías Penales de Tungurahua declaró culpable a Luis Guillermo Ch. C. y lo sentenció a 29 años y cuatro meses como autor directo del delito de violación, perpetrado contra una mujer de 22 años.

Durante la investigación del caso se conoció que el individuo ya fue sentenciado por el mismo delito en dos ocasiones distintas. La primera, en 2006, con una pena de 13 años de prisión; la segunda, el 28 de septiembre 2020, a 19 años de pena privativa de libertad (por la violación de su sobrina).

Fiscalía acusó al individuo con base en el artículo 171, numeral 2, del Código Orgánico Integral Penal (COIP), en concordancia con las circunstancias agravantes del artículo 48, numeral 6, ya que la víctima se encontraba en una situación de vulnerabilidad y de extrema necesidad económica.

Además, por su reincidencia, se le impuso la pena máxima prevista en el tipo penal incrementada en un tercio, según el artículo 57 del mismo cuerpo legal.

En la audiencia de juicio, el fiscal Lenin Mayorga relató que el 2 de febrero de 2020, el ya sentenciado contactó a su víctima a través de un usuario de una red social, con el nombre de ”Teresita Bbt”, para ofrecerle trabajo en una supuesta fábrica de zapatos.

De inmediato, la victima aceptó una reunión, ya que se encontraba en una necesidad extrema y en estado de vulnerabilidad, pues –días atrás– había sido víctima de violencia física por parte de su exconviviente.

La mujer fue citada en las afueras de la ciudad de Ambato. Tras encontrarse con el procesado, caminaron en dirección a los rieles del tren. Minutos más tarde, Luis Guillermo Ch. C. la amenazó con un pincho de madera, para luego llevarla a unos maizales, donde perpetró el delito.

Los elementos que presentó Fiscalía

Fiscalía presentó ante el juez testimonios, un parte policial, el examen ginecológico practicado a la víctima, el informe de hisopados, que determinó presencia de proteína p30 (semen) en las prendas de la víctima y su respectiva prueba de ADN (concordante con el datos hoy sentenciado).

Además mostró el informe de explotación de videos de los lugares aledaños, en los que se observa cómo el procesado lleva a la joven por los rieles del tren; el parte policial de allanamiento y los mensajes de la red social a través de la cual contactó a la víctima, fueron contundentes para el avance del proceso penal. (I)