Ejército colombiano estuvo muy cerca de “Guacho”, según experto

- 18 de mayo de 2018 - 00:00
Militares ecuatorianos continúan con los operativos de seguridad en la frontera con Colombia, de manera especial en la zona de San Lorenzo (Esmeraldas).
Foto: John Guevara / El Telégrafo

Según el investigador y vocero de la Fundación Paz y Reconciliación, la ejecución del equipo de El Comercio habría ocurrido en suelo del país vecino.

Una investigación del experto colombiano Ariel Ávila revela que el operativo de las Fuerzas Armadas de Colombia habría sido el detonante de la muerte del equipo periodístico de diario El Comercio, secuestrado el pasado 26 de marzo.

Ávila es reconocido investigador y vocero de la Fundación Paz y Reconciliación, ONG colombiana que ha investigado durante años el fenómeno de la violencia en el vecino del norte y en especial en la frontera con Ecuador.

Por esa trayectoria es una de las voces más reconocidas sobre el conflicto y su criterio será parte de las revelaciones que presentará el domingo (20:00) el programa “Del otro lado de la frontera”, que se difundirá por Ecuador TV.

Allí se tratará la situación de seguridad binacional, el narcotráfico y la presencia de grupos armados irregulares, como los que encabeza Walter Arízala, alias “Guacho”, que sigue causando zozobra en Esmeraldas.

De acuerdo con la información de Ávila, el Ejército colombiano estuvo muy cerca del campamento de “Guacho”, donde presumiblemente mantenía cautivos al periodista Javier Ortega, al fotógrafo Paúl Rivas y al conductor Efraín Segarra.

Los tres fueron secuestrados el lunes 26 de marzo en la comunidad fronteriza de Mataje. Ellos llegaron a la zona para realizar un reportaje de la violencia desencadenada por alias “Guacho”.

Mientras el Gobierno de Ecuador buscó una comunicación con el grupo disidente de las FARC para procurar su liberación, su par colombiano reaccionó con un operativo militar. “Al parecer estuvieron a 400 metros cerca del campamento (de “Guacho”) y allí, en su huida, deciden (los narcos) acribillar a los periodistas y al conductor de El Comercio”, dijo Ávila a Ecuador TV.

Para el experto, otra de las pruebas es la forma en que fue asesinado el equipo de El Comercio. “Ajusticiados con tiros de gracia; un periodista, en la nuca, el otro en la sien y el otro intentando huir. Los masacraron”.

Según Ávila, en esa acción militar colombiana “Guacho” aparentemente salió herido en una de sus piernas.

El criterio de Ávila también se respalda en el comunicado que envió el Frente Oliver Sinisterra el pasado 11 de abril. Allí responsabiliza de la muerte de los periodistas a los operativos que realizaban las fuerzas militares colombianas y ecuatorianas.

No obstante, desde el lado ecuatoriano se informó que no se cumplió ningún tipo de operativo en la zona, para precautelar la seguridad de los tres plagiados, que finalmente fueron asesinados.

A criterio del vocero de la Fundación Paz y Reconciliación, el crimen del equipo periodístico “demuestra los niveles de descoordinación entre las Fuerzas Armadas colombianas y ecuatorianas”.

Cree que este rompimiento apareció luego del bombardeo en Angostura, en la provincia de Sucumbíos, por el Ejército colombiano.

Esta acción fue calificada como una violación territorial y de soberanía por parte del gobierno del expresidente Rafael Correa, quien rompió relaciones con Álvaro Uribe.

En este distanciamiento, la llegada de Juan Manuel Santos a la Presidencia de Colombia fue el catalizador para que se renueven las relaciones bilaterales.

A esta descoordinación se debe sumar que en el lado colombiano no existe la presencia formal de militares, lo que desencadena una falta de control en los más de 500 kilómetros de la frontera.

Para Ávila, estos dos eventos marcaron el futuro de la seguridad en la zona fronteriza, especialmente en los departamentos colombianos de Nariño y Tumaco, considerados por la ONU como los lugares donde existe la mayor extensión de cultivos de coca en el mundo.

“El abandono de la frontera norte permitió que grupos como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Clan del Golfo y los paramilitares tomen control de esa zona”, dijo Ávila.

Para él, no se han encontrado “pruebas de un acuerdo político, pero explícitamente sí hubo la permisividad para dejar operar allí a los grupos criminales”. Según una investigación de la Fundación Paz y Reconciliación, en la zona hay 12 grupos irregulares, “que operan a su libre albedrío (...) el narcotráfico no ha parado”.

Extensa frontera por controlar
De acuerdo con la Policía Antinarcóticos de Ecuador, luego de que se reforzó el control en Esmeraldas tras  los atentados de “Guacho”, los carteles usaron las rutas por Carchi y Sucumbíos para sacar la coca y recibir insumos para refinar el alcaloide.

Según los uniformados ecuatorianos, los pasos ilegales que usan las organizaciones narcodelictivas para introducir drogas a Ecuador no se pueden cuantificar.

Carlos Alulema, director nacional Antinarcóticos, en una amplia nota publicada el miércoles 16 de mayo por EL TELÉGRAFO, confirmó esta teoría y explicó  que por la extensión de la frontera colombo-ecuatoriana es un problema para ejercer un verdadero control.

Cree que cualquier punto de la misma puede ser usado por narcos para pasar mercancía ilegal, partiendo de las limitaciones en el control de la Policía y la Armada a través de la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos (Dirnea).

A pesar de estas limitaciones, las incautaciones de droga y precursores suman más de 60 toneladas en lo que va de este año. (I)

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Mesa recibe aportes para reforma a Ley de Seguridad

Los miembros de la Comisión Ocasional de Seguridad Fronteriza se reunieron el jueves 17 de mayo, cuando recibieron los primeros insumos para impulsar un proyecto de reformas a la Ley de Seguridad.

La mesa, que tiene un mes de creación, debe entregar en un plazo de 60 días, el documento que está en discusión. Aunque según el asambleísta René Yandún, incluso para la legisladora Ximena Peña, la mesa ya recibió sus aportes por escrito.

Estaba prevista la comparecencia a esta comisión del exsubsecretario de Seguridad Interna, Freddy Rivera, con el fin de que aportara  con insumos para incluirlos en el proyecto de  reformas, además  de observaciones a las propuestas que ya habían sido entregadas previamente.

Además asistieron miembros de la organización social Grupo de Análisis de la Frontera, quienes también sumaron sus propuestas para la intención del proyecto.

La sesión estaba prevista para las 16:00, sin embargo esta comenzó cerca de las 16:35. De los 19 asambleístas miembros de la comisión ocasional, tan solo estuvieron 10 a la hora acordada, a los que se sumaron después otros dos legisladores.

Hasta el cierre de la edición, los miembros de la comisión seguían reunidos. (I)

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