Esta semana se realizaron allanamientos en puná, tenguel, balao, playas y engabao

En el golfo, se cambian los motores robados hasta por un chancho

Esta semana se realizaron allanamientos en puná, tenguel, balao, playas y engabao
03 de septiembre de 2015 00:00

Un pescador de la isla Puná, la más grande del golfo de Guayaquil, cambió un chancho que tenía en su corral por un motor fuera de borda que le ofreció una persona aparentemente buena. Sin embargo, el motor habría sido producto de un robo. Así lo contó Luis Machado, fiscal de Delitos Acuáticos.

Estos aparatos, dependiendo de los caballos de potencia, nuevos cuestan entre $ 8.000 y $ 15.000. Por eso son apetecidos por los delincuentes. Sin embargo, los usados y aparentemente robados son vendidos entre $ 1.000 y $ 2.000.

El martes último, personal de la Armada del Ecuador, Fiscalía General del Estado (FGE) y Policía Judicial realizaron un operativo contra los asaltos y robos. 17 motores fuera de borda fueron recuperados, se decomisaron 2 armas y se retuvo a 3 personas para investigaciones.

Estos ciudadanos, según información preliminar, no serían integrantes de una banda de asaltantes, pero sí adquirieron motores presuntamente robados, pues tenían alteraciones en sus números de serie.

La operación ‘Tsunami’ también incluyó allanamientos en casas, talleres y caletas ubicadas en la isla Puná, Tenguel, Posorja, Playas, Punta Arenas, Engabao, todo en la provincia de Guayas.

Un propietario de uno de los talleres revisados sostuvo que a él le quitaron 4 motores: 3 que consideraba chatarra y uno que pertenece a su hermano. “Yo tengo mucho cuidado al recibir algún motor, porque sé que hay muchos robos y que me pueden perjudicar”. En su inmueble también hallaron un arma de fuego que, según él, también estaba dañada y que una vez se la dejaron para que la reparara, pero nunca fueron a retirarla.

“Yo ya soy un viejo, de 65 años, y trabajo arreglando motores desde los 25. No me metí en nada chueco de joven, no lo haré ahora”, expresó.

Pablo Ron, capitán del Puerto de Guayaquil y director regional de los Espacios Acuáticos, informó que “en respuesta al sinnúmero de denuncias, sobre todo en la madrugada, en el sector de ‘La fosa’ y de la isla Puná planificamos el operativo, en el que participaron más de 100 agentes en 13 embarcaciones y una aeronave”, precisó.

En lo que va del año se han reportado 18 denuncias por robo en camaroneras y más de 30 por asaltos a embarcaciones menores, agregó.

Un agente de la Marina explicó que ‘La fosa’ es un área de pesca a donde van, principalmente, pescadores de Ancón y Santa Rosa (Santa Elena), y está ubicada cerca de la frontera con Perú. “A veces se pasan el límite sin darse cuenta. Efectivamente ‘La fosa’ es el sector más peligroso. Los delincuentes sustraen allá los motores y luego los vienen a comercializar al golfo de Guayaquil, donde en este año han recuperado 28”, indicó.

El ocultamiento es delito

El fiscal Luis Machado, quien también intervino en este operativo, sostuvo que las personas sospechosas fueron detenidas por receptación, tipificado en el artículo 202 del Código Orgánico Integral Penal (COIP) y sancionado con 6 meses a 2 años de privación de la libertad. Este delito lo comete quien oculta, guarda, custodia, transporta, vende o transfiere la tenencia, en todo o en parte, objetos o productos de hurto o robo. También se investiga la tenencia ilegal de armas de fuego penada desde 6 meses a un año de prisión.

“En 3 meses que llevo en esta Fiscalía he conocido 10 casos y recibido unas 30 denuncias por robo en los espacios acuáticos”, sostuvo Machado.

De acuerdo con cifras de la Dirección Nacional de los Espacios Acuáticos (Dirnea), hasta mayo de 2015 se reportaron 96 robos de motores en los espacios acuáticos de Ecuador. En 2014 fueron contabilizados 240; 399 en 2013; 292 en 2012; y 291 en 2011. (I)

Las evidencias del último operativo fueron presentadas en el Comando de Guardacostas (Coguar). Foto: Karly Torres / El Telégrafo
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