Se acabaron las maldiciones

17 de abril de 2011 00:00

El partido de ayer por la Liga, entre el Real Madrid y el Barcelona fue solo un abreboca de lo que será la final de la Copa del Rey,  el miércoles (14:30) en Mestalla, Valencia, entre estos dos mismos equipos.

El plantel de “Pep” Guardiola,   sentenció la Liga en el estadio Santiago Bernabéu, gracias a un empate a uno en el primero de los cuatro clásicos que disputarán en 18 días.

La hegemonía del Barcelona se prolonga. Ya es campeón virtual del torneo español. Castigó por momentos el planteamiento defensivo de José Mourinho para asestar el golpe definitivo a una Liga que tenía en el bolsillo. Para derrumbar, de paso, el estilo más defensivo con el que le arrebataron el sueño de la pasada Liga de Campeones. Pero cuando tenía a su gran rival en la lona, no le noqueó y permitió su resurrección para los próximos duelos.
Fue un partido que tuvo de todo: palos, dos penales por bando (el de los “merengues” debatido) y la caída de dos “maldiciones”.

El 1-1 que se plantó sobre el gramado, representaba el primer gol de Lionel Messi ante un plantel de  “Mou” y el estreno de las redes de Cristiano Ronaldo ante el Barça, equipo al que nunca le había podido anotar.

El encuentro estaba caliente antes de jugárselo por las declaraciones del presidente del “culé”, Sandro Rosell, quien dijo que su equipo ganaría 5-0 y las de Mourinho, que aseguró que había planeado cómo jugar con diez, pues “ante el Barcelona siempre nos expulsan a uno”.

Por eso, cuando al minuto 50 Albiol vio la roja por bajar a Villa dentro del área y el árbitro decretó penal, Mourinho explotó desde la zona técnica. Vociferó en todos los idiomas (sabe seis) y se llevó las manos a la cabeza. 

En la cancha Messi fue el llamado a cobrar desde los 12 pasos y sutil al centro y arriba encajó el 1-0 a favor del elenco visitante (52’)

17-4-11-deporte-internacional-barcelona-real-madrid-cristianoi-1-1El Madrid con desventaja numérica redujo un poco el ritmo y bajó a Pepe de central, para tratar de frenar  las arremetidas del rival.

Villa tuvo varias oportunidades solo frente al arquero, pero el delantero “culé” nunca la vio frente a Iker Casillas.
Parecía que el Madrid estaba entregado y el tiki tiki “azulgrana”   se empezó a exhibir en el Bernabéu, pero llegaron los cambios de “Mou” y las cosas parecían mejorar para el Real Madrid. Así, de una jugada de Marcelo llegó el gol de la igualdad para los “blancos”; el lateral brasileño fue bajado  por Alves y el central dictaminó penal, pero perdonó al lateral “azulgrana”, a quien no le exhibió su segunda amarilla en el encuentro.   Valdés no lo podía creer y reclamó airadamente que la falta  no fue para penal, pero la suerte ya estaba echada y Ronaldo colocó el balón sobre el manchón.

El tiro de “CR7” cobrado a los 83’, fue esquinado al palo izquierdo de Valdés y el estadio gritó: Gol, un gol que significó el despertar de los “merengues”, que llegan revalorizados a la final de la Copa del Rey, pues en la Liga ven lejos al Barça, que mantiene la diferencia de 8 ptos. sobre ellos, a falta de 6 fechas por jugar.

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