Irán ejecuta a joven atleta y desata nuevas críticas por represión
El atleta iraní Saleh Mohammadi, de 19 años, fue ejecutado públicamente este jueves tras ser condenado a muerte por el presunto asesinato de un policía, en un caso que ha generado nuevas críticas contra el sistema judicial iraní.
La ejecución fue confirmada por la organización Iran Human Rights, que denunció el hecho como parte de un patrón de represión en un contexto de creciente descontento social en el país.
Según informó la agencia Mizan, vinculada al Poder Judicial iraní, Mohammadi fue ejecutado junto a Mehdi Ghasemi y Saeid Davudi en la ciudad de Qom, tras ser declarados culpables de asesinato y de realizar acciones operativas en favor de Israel y Estados Unidos.
Los tres fueron sentenciados por el delito de moharebeh —enemistad contra Dios—, una figura legal utilizada en Irán para castigar delitos considerados contra la seguridad pública, el islam o el espionaje.
De acuerdo con las autoridades, las ejecuciones se llevaron a cabo luego de que el Tribunal Supremo confirmara las sentencias y se completaran los procedimientos legales, en presencia de sus abogados defensores.
El caso y las acusaciones
Según la versión oficial, los hechos ocurrieron el 8 de enero, cuando los acusados atacaron con armas blancas a dos agentes de seguridad en distintos puntos de Qom, causando su muerte.
Las autoridades señalaron que los tres fueron detenidos en operativos de seguridad e inteligencia y que confesaron los crímenes durante el proceso judicial, además de reconstruir los hechos.
Denuncias y contexto de represión
Organizaciones de derechos humanos han cuestionado el caso y lo vinculan a un contexto más amplio de represión estatal. Las protestas antigubernamentales registradas en enero, que exigían el fin de la República Islámica, fueron reprimidas con violencia.
Según cifras oficiales, estas manifestaciones dejaron 3.117 muertos. Sin embargo, la organización opositora HRANA, con sede en Estados Unidos, eleva la cifra a más de 7.000 fallecidos y continúa verificando otros 11.000 casos, además de estimar unos 53.000 detenidos.
A esto se suma el incremento de ejecuciones en el país. De acuerdo con datos de la ONU, Irán ejecutó a unas 1.500 personas en 2025, lo que representa un aumento del 50 % respecto al año anterior.
