“No somos jueces, en ninguna parte un observador puede tomar partido”

16 de febrero de 2013 - 00:00

¿La misión electoral de Unasur es de acompañamiento o de observación electoral?

Es un poco semántica la diferencia. Pero en realidad es de acompañamiento y de observación, así se definió en el acuerdo que firmaron la Unasur y el Consejo Nacional Electoral (CNE) y consiste en que como observadores podemos estar en la totalidad del proceso. Por eso fuimos la primera misión que llegó desde el 10 de enero a Ecuador para observar desde la instancia preliminar.             

¿Qué examinaron en este proceso preliminar de observación?

Todo el disco duro del CNE. Hay que recordar que nuestra misión es más técnica que política. Aquí vienen los 51 delegados electorales, que conforman esta misión y pertenecen a los  12 naciones suramericanas. Lo que hacemos es contribuir en todos los aspectos administrativos, legales, procedimentales de lo que es el CNE; es decir, cómo se sufraga, cómo se transmite la información, cómo es el sistema informático, la evaluación de los simulacros, el conteo rápido y el ejercicio mismo del voto en las 39.700 juntas receptoras, que permitirán que los 11600.000 ecuatorianos sufraguen.

¿Cómo fueron seleccionados estos 51 delegados que forman parte de la misión de observación?      

Son delegados nombrados o seleccionados por los Consejos Nacionales Electorales, Tribunales o Juzgados de cada país miembro de la Unasur. Hay un componente político, diríamos que está formado por una jefatura de misión, pero además hay un coordinador electoral técnico (Wilfredo Penco) que es un experto en el tema electoral suramericano. Él es de la Corte Electoral uruguaya. Hay abogados, técnicos electorales, profesionales de carrera de 17 y 18 años en procesos electorales, quienes han diseñado software electorales, de financiamiento de campaña y han realizado auditorías en los procesos.  

¿Esto significa que la fuerza de la Misión de Observación se centrará en la transmisión de resultados oficiales del CNE?                      

Esa será nuestra mayor fortaleza y confío en que será un aporte porque en la profundidad del CNE y de su capacidad técnica y científica para el proceso es en donde tendremos mayores garantías para los ciudadanos. Allí radica nuestra principal responsabilidad, porque nuestro mandato es preciso y nos da como objetivo el acompañar y asegurar esa presencia institucional para contribuir con el CNE con las etapas y el proceso, para generar experiencias e intercambios. Nosotros no somos jueces, árbitros, ni veedores de la democracia de ningún país, ni aquí ni en ninguna parte un observador puede tomar partido o intervenir o aconsejar sino más bien estamos para profundizar y para apoyar al CNE. Nos reunimos con todos los partidos, candidatos, Iglesia, la Corte Constitucional, TSE y medios.   

¿Están preparados para una misión oficial de observación, al considerar que esta es la primera formal que realizan?

Sí, absolutamente, considero que hemos tenido acceso indeclinable, completo, que es parte del compromiso que firmamos con el CNE y la Unasur, en el que se pide que la misión tenga acceso pleno, transparencia y pueda estar en todos los momentos del proceso y participar en los  simulacros, conocer por dentro, muy a fondo, lo que es el CNE y poder transmitir las recomendaciones para que pueda aplicarlas. Nosotros hacemos nuestra observación y recomendamos y confiamos en  que sirva para afianzar el proceso. Es la primera misión formal porque el Consejo Electoral fue aprobado por los presidentes el 30 de noviembre de 2012, en Lima (Perú) en la reunión ordinaria de Jefes de Estado. La misión de observación de Venezuela fue de acompañamiento y ésta es la primera misión como tal de  la Unasur que nos permite entregar un informe preliminar al CNE para que pueda realizar correctivos y ajustes en el camino. Y no al final, cuando ya todo estaba realizado.

¿Qué recomendaciones dan al CNE hasta el momento?

Hasta el momento hemos visto un proceso técnico de primer nivel que lleva adelante el CNE. Esperamos que todo eso se consolide en la práctica.          

¿En qué se diferenciará la Misión de  Unasur de similares como OEA y de la Unión Europea?   

No conozco a fondo los procesos que se realizan en esos países. Pero para mí, el valor agregado está en el modelo que tiene nuestra observación en donde están presentes  los dos componentes: político y técnico- electoral. Por un lado, estoy al frente de una jefatura de misión, encabezando un ente político, además hay un coordinador técnico que es una alta figura política, pero vinculado a los procesos electorales. Los observadores son personas que realizan este trabajo siempre. A veces en otras misiones hay parlamentarios, políticos o personas de bancos de datos especializados en observación. Nuestra gente conoce los procesos y  está todo el día vinculada al ámbito electoral.       

La cercanía que tiene Unasur con uno de los candidatos, me refiero a Rafael Correa, de PAIS, quien en la presidencia promovió la creación del organismo regional, ¿no resta objetividad a la observación que realizarán?     

No, de forma categórica y espero que así lo pueda comprobar la ciudadanía. Nosotros venimos a contribuir en el proceso, cualquiera que sea la decisión del pueblo ecuatoriano, y a profundizar  la democracia suramericana. Nosotros solo podemos observar en nuestros propios países. Lo que esperamos es poder contribuir en forma objetiva, imparcial, transparente y con total independencia a lo que observamos y los hallazgos, buenos o malos, se presentarán para que el CNE pueda utilizarlos y corregirlos.      

Unasur plantea tres informes, ¿qué etapas de observación contemplará cada uno de ellos?

El resumen que entregamos ayer es solo de actividades realizadas y por realizar este domingo, sin valoraciones. Es un informe cuantitativo de lo que se ha hecho, una especie de bitácora que recoge algunas de las preocupaciones expresadas por los técnicos. El segundo informe preliminar será con las consideraciones que recojamos del proceso electoral. Ese lo entregaremos al día siguiente. El domingo, en las primeras cinco horas (12:00) daremos a conocer una  primera evaluación  a los medios  sobre precisiones de los técnicos, en cuanto a anomalías en apertura de juntas, si contaron con material necesario,  promedio de votación. El tercer informe se entregará 15 días después, el 4 de marzo, y se analizará toda la información (denuncias, observaciones) y se elaborará un informe final, que tendrá un resumen ejecutivo, el marco institucional y normativo, la metodología que aplicó y la descripción del entorno institucional. Nos quedaremos hasta el 22, para tener toda la semana entrante para recibir información, procesarla y evaluarla.

¿Que metodología usarán?

Estaremos en 11 provincias que ocupan un 80% del electorado. Vamos a Pichincha, Guayas, Manabí, Cotopaxi, Esmeraldas, Azuay, Napo, Loja, Los Ríos, Tungurahua e Imbabura.  

¿Tendrán un formulario estándar de observación y evaluación?

Hay cinco formularios que analizan la situación del recinto de votación,  recepción y publicación de actas, ejercicio de votación y el proceso de escrutinio, además del  funcionamiento de juntas en el exterior, en donde se analizará el tiempo de apertura de juntas y el tratamiento a grupos vulnerables.   

¿Analizarán la campaña electoral y a los medios?

Si observamos denuncias o críticas sobre estos aspectos las incorporaremos al informe.       

¿El informe de Unasur es vinculante?

 Ninguna decisión de Unasur es vinculante. Son recomendaciones al CNE.    

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