La carne bovina no tiene restricciones para ser importada

07 de enero de 2014 - 00:00

Representantes de establecimientos de comidas rápidas se reunieron ayer en la sede de la Cámara de Industrias de Guayaquil (CIG) con autoridades del Ministerio de Industrias y Productividad (Mipro) y del Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN), para exponer los inconvenientes que les ha ocasionado la resolución 116 del Comex que exige la presentación de un certificado de reconocimiento a 393 subpartidas de importación.

Como primer acuerdo se logró la liberación de carne molida importada para el restaurante Burger King, el cual no estaba expendiendo al público su producto Whooper, desde el viernes pasado.

Durante la cita, el ministro Ramiro González también se comprometió, en un lapso de 48 horas (mañana), a dar una respuesta sobre el pedido de prórroga de 120 días que hiciera el sector industrial al presidente Rafael Correa el pasado 26 de diciembre, pues consideran que es muy poco tiempo para adaptarse a los cambios y a implementar un programa de sustitución de importaciones.

El requisito de calidad se desprende del Reglamento Técnico Ecuatoriano del INEN, que exige -en el caso de carnes y productos cárnicos- valoraciones microbiológicas que garanticen la ausencia de bacterias como la salmonella y escherichia coli, así como determinados niveles de grasas y proteínas, según la categoría del producto.

Sin embargo, según argumentaron los industriales, no existen laboratorios acreditados para su análisis.
“Lo que no significa que no cumplan con las normas de calidad”, expresó Luis Alberto Salvador, vicepresidente ejecutivo de la CIG.

En la reunión estuvieron presentes representantes de las cadenas Carl’s Junior, McDonald’s y Burger King, así como el titular del INEN, Agustín Ortiz, quien enfatizó que lo que se busca con estas normas es mejorar la calidad de los productos que se expenden en el país.

La exigencia del certificado INEN se aplica actualmente tanto a alimentos como bienes de capital, de ahí que para Henry Kronfle, titular de la CIG, la industria alimenticia es una de las más afectadas por la medida.

Los principales inconvenientes entre los establecimientos de comida rápida se centran en el tema de la carne y las papas; de hecho, comentó que otros restaurantes como McDonald’s tenían también productos sin poder nacionalizar.

En el caso puntual de las papas, los industriales explicaron que esta variedad del tubérculo, capaz de pasar por procesos industriales de precocción, no se cultiva localmente y que el producto local tiene un alto nivel de humedad.

Las papas fritas son importadas de países como Holanda.

Otro inconveniente está en las tapas plásticas para las gaseosas, que -según se informó- una empresa comenzará a fabricar localmente y únicamente se espera la llegada de la maquinaria.

Salvador enumeró otros insumos como condimentos y especies extranjeras y válvulas de bombas de agua.

El viernes pasado, los consumidores de Burger King se enteraron de la situación de falta de carne por un letrero que la cadena exhibió en su local de la vía a la Costa, en el noreste de Guayaquil, anunciando que debido a la medida, el restaurante no podía ofrecer el conocido Whooper. Desde entonces se han expendido únicamente preparados con carne de pollo y hamburguesas más pequeñas.

A criterio de Kronfle, lo que busca esta reglamentación es limitar las importaciones para proteger la balanza comercial.

No hay restricción para carne
Margot Hernández, subsecretaria de Fomento Ganadero del Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), aclaró que no existen restricciones a la importación de cárnicos en el país, pero admitió que la política del actual Gobierno, enfocada en un cambio de matriz productiva, se orienta a que sea el productor local quien abastezca al sector.

“Tenemos carne y centros de faenamiento”, mencionó Hernández, quien enumeró a empresas como Agropesa, Fernández y Pronaca como posibles proveedoras del producto. Según dijo la funcionaria, se les ha sugerido a los restaurantes de comida rápida que se abastezcan con carne local, pero hasta ahora no han tenido acercamientos.

Al respecto, Salvador comentó que Pronaca próximamente empezará a producir carne con estos fines, aunque existe un insumo que es una grasa natural de la carne que debe adquirirse fuera del país. “Por ello se acordó también liberar la importación de esta grasa”, manifestó.

Quedó pendiente una reunión con Pronaca para conocer cuándo podrá empezar con la producción.

Durante la reunión hubo un acuerdo de partes y los industriales se comprometieron a sustituir importaciones paulatinamente.

En Ecuador, la poca carne de res importada proviene de Uruguay, según mencionó Diego Vizcaíno, director de la Agencia Ecuatoriana de Aseguramiento de Calidad del Agro (Agrocalidad), y se la adquiere en cortes especiales que tienen como destino mercados “élite” de hoteles y restaurantes.

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