El Ministerio de Salud Pública invertirá 200 millones de dólares para fortalecer el primer nivel de atención en salud.
El objetivo es que los centros y subcentros brinden a los usuarios una atención oportuna y de calidad, así como evitar congestionamientos en los hospitales.
El sistema público de salud enfrentó una demanda histórica de los servicios pasando de 16’223.600 atenciones en 2006 a 34’403.870 a inicios de 2011, lo que provocó una saturación de los servicios hospitalarios.
Sin embargo, al finalizar el 2011 se observó una estabilización en la curva de demanda.
“El 80% de las atenciones debe ser resuelto en el primer nivel y el otro 20% en el segundo y tercer nivel, que corresponde a hospitales básicos y de especialidades”, precisó Luis Paredes, director Nacional de Red y Hospitales de Atención Ambulatoria.
Actualmente, el país cuenta con 1.800 centros y subcentros de salud que atienden en las especialidades básicas de medicina general, pediatría, ginecología y odontología.
El plan de modernización busca la renovación de infraestructura, adquisición de tecnología, contratación de talento humano y cubrir las áreas vulnerables.
En el primer nivel de atención se aplica el sistema de referencia y contrarreferencia que determina a qué centro o subcentro de salud más cercano al lugar de residencia deben acudir los ciudadanos. Si el paciente requiere atención especializada se lo derivará a un hospital.