En la 29 y Oriente nadie sabía quién era Carrasco

16 de julio de 2012 00:00

La esquina de las calles 29 y Oriente, en el Suburbio de Guayaquil, ha sido históricamente el “ricón de la patria” en  el que los políticos que pretenden mostrarse como parte del “pueblo” se promocionan. Al parecer esta es la razón que trajo  a Paúl Carrasco, del movimiento Poder Popular,  hasta este sitio para  oficializar su precandidatura a la Presidencia de la República.

Para las 16:00, del pasado sábado, se había convocado el acto en el populoso sector, media hora después la tarima ya estaba armada y el tránsito por la vía principal fue interrumpido, pero los grandes ausentes eran los simpatizantes del representante de Poder Popular.

Pocas personas  asistieron a la cita, provenientes en su mayoría de Azuay, a quienes el fuerte sol de la tarde guayaquileña los   sofocaba por lo que algunos  negocios de la zona hicieron “su agosto” con la venta de bebidas refrescantes.

El propietario de un asadero de pollos de la comercial avenida dijo que desde hace tres días personas de Poder Ciudadano les habían dejado volantes anunciando el evento. “Ya sabíamos que hoy iba a ser movido”, indicó el comerciante.

Otro lugar  concurrido fue una tienda que entre los productos que más vendía era puro (alcohol) de diferentes marcas. En una funda negra pequeña la vendedora envolvía la botella de vidrio y advertía a los clientes: “Cuidado que está prohibido vender licor”. Esta situación se daba, mientras los visitantes del Austro ecuatoriano  aplacaban el sol con cerveza.

La cosa se puso buena dijo un hombre de piel morena que estaba acompañado de varias personas del Guasmo, que llegaron en buses. “Estoy aquí con la gallada”, expresó al saludar a un conocido que también llegó de ese sector de la ciudad. Esto porque tres chicas con diminutos trajes rojos aparecieron en la tarima.

Acompañadas de dos chicos empezaron a entonar cumbias y a animar a los asistentes que ya  estaban impacientes.  El show continuaba,   mientras que los vasos de cerveza pasaban de un lado a otro y los policías presentes solo observaban.

Las personas del sector acudieron al lugar aunque no sabían   quién era el personaje. Una de ellas    fue  Sandra Morales,    junto con sus hijos, quien llegó atraída por la música. “Siempre hay presentaciones, los traigo para que vean”, dijo.

Un cantante  rockolero mejoró la venta de alcohol y puso a bailar a la gente, mientras entre tragos varios jóvenes aprovechaban para recoger firmas de apoyo al candidato.

A las 19:00 llegó Carrasco acompañado de su familia, y  del asambleísta  César Rodríguez, así como de Luis Villacís y otros dirigentes del MPD. La primera muletilla del precandidato fue afirmar que “el actual Gobierno ha traicionado al pueblo”. “No le tenemos miedo a la prepotencia de Correa”, gritó y se identificó como el representante de la Coordinadora  de  Izquierdas.

Luego de criticar al régimen, dijo que gobernaría junto a la gente, porque conoce sus problemas, aunque prefirió preguntarles a los ciudadanos cuáles eran sus necesidades y por ello bajó para estar cerca de  quienes llegaron a apoyarlo, poniendo en apuros a los encargados de su seguridad.  Cuando en su discurso dijo que multiplicará el bono por tres, la gente gritaba emocionada y muchos no entendieron que no habrá bono sino empleo, aunque no dijo cómo creará trabajo.

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