El binomio de Guillermo Lasso divide a indígenas de su natal Cotacachi

03 de noviembre de 2012 00:00

Con un fuerte resguardo de su seguridad privada, a las 18:00 llegó el candidato presidencial por el movimiento Creando Oportunidades (CREO), Guillermo Lasso, a Cotacachi (Imbabura). Un grupo de al menos 200 personas lo esperaban en las afueras del salón de eventos de la Sociedad de Artesanos.

Previamente el ex banquero encabezó una caravana por las principales calles del centro de la ciudad, acompañado de su binomio, Auki Tituaña, expulsado de la Conaie. Un total de siete vehículos adornados con banderas blancas y repletos de seguidores complementó la marcha.

El objetivo principal de la visita fue recoger firmas para inscribir a Auki Tituaña oficialmente como candidato a la Vicepresidencia de la República ante el Consejo Nacional Electoral (CNE). Asimismo, sirvió como termómetro para medir la aceptación entre las comunidades indígenas de la provincia de Imbabura.

Ya en el evento, no más de 30 indígenas pertenecientes a la agrupación Waminka Rumiñahui, brazo político de Pachakutik en Cotacachi, llegaron hasta el mitin político. “Mi corazón y mis ideales estarán siempre con mi comandante Tituaña porque durante los 13 años que fue alcalde puso a Cotacachi en lo más alto. Esta es una oportunidad de oro para que de una vez por todas un indígena llegue a tan alto cargo”, comentó Miguel Calapi, dirigente de esta organización.

Y justamente el primero en intervenir fue Tituaña. “A quienes inexplicablemente me expulsaron del movimiento indígena, pues yo había renunciado con antelación a Pachakutik, les deseo el doble de lo que ellos me desean a mí”, manifestó el candidato.

En su intervención dijo -además- que nada ni nadie es invencible en  Ecuador, y por ello junto a Lasso, a pesar de tener ideologías y tendencias políticas distintas, buscarán gobernar el país. “Ese es nuestro objetivo y por ello, con mucha responsabilidad y frente a mi pueblo, acepto esta candidatura”, concluyó Tituaña.

De inmediato subió a la palestra el ex presidente del Banco de Guayaquil. Comenzó su discurso diciendo que proviene de una familia de clase media y que le llena de orgullo haber sido parte fundamental de un sistema bancario exitoso.

Dijo sentirse en su tierra, en el Ecuador. “Ha sido muy grato recibir el cariño de Auki, de Luzmarina Vega, esposa de Auki; y del pueblo indígena que hoy nos acompaña”, expresó.

Respecto a la elección de su binomio y a la controversia que causó la unión de un candidato de derecha con un admirador de Ernesto “Che” Guevara, Lasso -con una sonrisa en su rostro- dijo: “Hay que romper paradigmas. Esa es la manera de producir innovación, evolución y desarrollo. Esta es la candidatura de la unidad nacional”.

Mantuvo su tesis de incrementar el bono de desarrollo humano financiado por la reducción de la publicidad gubernamental que, según él, bordea los 300 millones de dólares. Ofreció generar empleo, productividad y seguridad a la ciudadanía, aunque en este caso no dijo cómo lo iba a lograr.

Al final de su alocución, Lasso fue abordado por la prensa. En ese momento dijo tomar las palabras del presidente Rafael Correa cuando era candidato en 2006. “Es un deber moral con la democracia asistir al debate solicitado por la Cámara de Comercio de Guayaquil, para ahí plantear las propuestas y las ideas que tenemos para superar la pobreza en el Ecuador”, indicó el candidato en relación a la invitación hecha por el gremio empresarial.

A su salida del auditorio, mientras intentaba abrazarse con los pocos indígenas presentes en el local, se encontró con un grupo de jóvenes que, con  los rostros cubiertos, mostraba carteles en contra de la candidatura de Lasso. El candidato  no quiso pronunciarse sobre aquello. En uno de los carteles de los manifestantes se leía: “No CREO en sus mentiras Auki y Lasso”.

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