La pirotecnia le quitó una mano a Geovanny

- 08 de diciembre de 2017 - 00:00
Geovanny asistió al evento en el Cuerpo de Bomberos. Ahí observó el vídeo en el que aparece como imagen de una campaña preventiva.
Foto: José Morán / et

Geovanny perdió su mano izquierda cuando tenía 15 años. Dos años han pasado y no volvió a manipular explosivos ni aquellos que parecen o le dicen que son inofensivos.  

Antes le encantaba armar y desarmar en la calle artefactos que encontraba sin detonar, como camaretas y ‘tumbacasas’. Justo la detonación de este último, que no alcanzó a lanzar, lo dejó temporalmente sordo e inconsciente.

Ayer él asistió al anuncio de la campaña ‘Cuando juegas con pirotecnia tienes mucho que perder’, organizada por el Benemérito Cuerpo de Bomberos de Guayaquil.

“Ahora para mí la fiesta es disfrutar en familia. Mi vida cambió y aunque sufrí burlas y por momentos me sentía mal, aprendí a salir adelante y estoy orgulloso de formar parte de esta iniciativa”, expresó sin borrar la sonrisa de su rostro.

César, su progenitor, manifestó que solo les puede decir a los padres que no se confíen como él lo hizo. “Yo se lo permití porque nunca me había pasado a mí ni a mi familia”.

Leopoldo Terán, segundo jefe de la institución, recalcó el riesgo de usar cualquier explosivo, más aún los elaborados de forma artesanal, y enfatizó que los más afectados son los niños.

La historia de Geovanny será una de las que se difunda como parte de la campaña, a través de medios de comunicación, en redes sociales y con charlas a la comunidad.

Esta se desarrollará en Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Santa Elena y Galápagos.

El oficial comunicó las cifras recogidas de los hospitales de Guayaquil y mencionó que en enero de 2017 hubo 45 casos y en 31 de ellos las víctimas fueron menores (la mayoría de entre 5 y 13 años), además tres sufrieron la amputación de sus manos.

Indicó que desde 2012 hasta 2016 hubo una disminución del 29% en las atenciones por accidentes de este tipo. En 2012 hubo 42 casos, y el año pasado 30.

Así mismo, Terán instó a la ciudadanía a denunciar si en su sector se están fabricando, almacenando o comercializando explosivos. “El peligro no es solo para su vecino sino para toda la cuadra”.

Finalmente, reiteró la postura respecto a la destrucción de los monigotes gigantes, no con fuego sino desarmándolos y trasladándolos como desechos. (I)

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