Guayaquil pasó de epicentro a acoger a enfermos de coronavirus

- 01 de julio de 2020 - 00:00

Las expeditas acciones de contención y prevención ejecutadas por el Gobierno permitieron una recuperación sostenida del puerto principal.

En el inicio de la emergencia sanitaria, la provincia del Guayas y en especial la ciudad de Guayaquil fueron los territorios más afectados por el número de contagios y fallecidos de coronavirus.

Pero con el trabajo oportuno de las autoridades de los gobiernos central y local, se ha logrado controlar el avance de la enfermedad, que desde hace tres semanas dejó de cobrar vidas.

Esto ha permitido incluso que la ciudad esté en capacidad de albergar y donar ayuda a otras comunidades que en este momento están viviendo etapas críticas de contagio y tienen sus infraestructuras al borde del colapso.

Primeras acciones de contención
El 27 de marzo -11 días después de declarada la emergencia- se registró un pico de 622 casos y 118 fallecidos en la provincia; para el 1 de abril, el 70,4% de los contagios a escala nacional se concentraba en Guayas y según el último registro la provincia suma 15.012 contagios y 1.584 decesos.

La altas cifras en el Guayas hicieron que el Gobierno central decidiera concentrar los recursos estatales para frenar el avance de la enfermedad.

Entre las primeras decisiones estuvieron declarar a la provincia como Zona Especial de Seguridad, lo que implicaba prohibir la entrada y salida de personas del territorio.

Además, se creó una Fuerza de Tarea Conjunta con el personal de las Fuerzas Armadas, Policía Nacional y otras instituciones de seguridad para el control del respeto al toque de queda, que regía de 14:00 a 05:00.

Para dar una respuesta más expedita a las situaciones emergentes, la sede del Ministerio de Salud Pública (MSP) así como sus principales funcionarios se trasladaron al puerto principal.

Se determinó el cierre de las fronteras aéreas para evitar la llegada de nuevos casos externos y en el Puerto Marítimo se implementó un protocolo de bioseguridad en el que los buques debían aguardar a dos millas de distancia del puerto a que personal de salud realice el chequeo respectivo para descartar tripulantes contagiados.

Las fronteras aéreas fueron abiertas finalmente el pasado 1 de junio, con medidas de seguridad estrictas, que incluyen el aislamiento por 14 días de toda persona que llegue al país.

Fortalecer el sistema de salud
Las primeras acciones de Salud estuvieron dirigidas a dotar de insumos a la Red Pública Integral, a través de la adquisición de insumos como guantes, mascarillas N95, visores, alcohol líquido y en gel, entre otros.

También se mejoró el equipamiento con respiradores y máquinas de rayos X, y se contrataron 497 nuevos médicos para contribuir con la atención.

Se abrieron centros de aislamiento y para atención médica de los casos confirmados y sospechosos de coronavirus para prevenir así su contacto con la población de enfermos hospitalizados por otras causas.

En el coliseo del Parque Samanes, el gobernador Pedro Pablo Duart adecuó 300 camas para este propósito.

También gestionó la disponibilidad de cuatro hoteles de la ciudad para el mismo uso, en el caso de que se volviera necesario.

El Municipio colaboró recuperando la infraestructura de la antigua maternidad Enrique Sotomayor para convertirla en un centro de atención para pacientes con síntomas, aunque finalmente se decidió que se utilizara para la atención de personas con otro tipo de enfermedades.

En el inicio de la emergencia sanitaria, la provincia del Guayas y en especial la ciudad de Guayaquil fueron los territorios más afectados por el número de contagios y fallecidos de coronavirus.

Además, en el Centro de Convenciones de la ciudad se instaló un hospital con 152 camas y 184 profesionales de salud para atender casos graves.

Asimismo, se instalaron 55 túneles de desinfección en  espacios públicos como mercados, hospitales y centros de salud de toda la provincia.

Se creó grupo  para sepultar a las víctimas
Debido a la alta cifra de muertes a causa del virus -que llegó a 62 diarias entre el 27 y 30 de marzo- o complicaciones respiratorias sin determinar, que tenían colapsados los servicios funerarios, el presidente  Moreno decidió crear un Grupo de Apoyo para el levantamiento de cadáveres.

Este estuvo liderado por Jorge Wated, actual presidente del Consejo Directivo del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, quien en ese momento se desempeñaba como presidente de BanEcuador.

Wated se encargó de organizar a personal de la Policía, militar, de Medicina Legal y Salud para que se encargara de retirar los cuerpos de los fallecidos y darles un entierro digno.

Como parte de esta gestión se ampliaron los horarios de atención en el Registro Civil y se determinó la gratuidad para emitir certificados. Además se permitió que las funerarias y camposantos ampliaran su atención y no requirieran salvoconducto para funcionar en el toque de queda. Una vez que la curva de contagios   y decesos empezara a aplanarse, los primeros días de mayo, el cantón pasó a semáforo amarillo y empezó la reactivación.

La entrega de ayuda social se mantiene   
Los habitantes de las zonas populares de Guayaquil se dedican al comercio en su gran mayoría, por lo que el inicio de las restricciones de movilidad afectó inmediatamente sus fuentes de ingreso, efecto que aún continúa.

Para paliar las necesidades más urgentes, las autoridades nacionales y locales continúan con la entrega de kits de alimentos, aseo y de otros insumos básicos.

El Ministerio de Inclusión Económica y Social destinó más de 50.000 kits a la población más vulnerable, como adultos mayores y personas dedicadas al comercio informal, que no pueden generar ingresos a causa de las restricciones.

En el inicio de la emergencia sanitaria, la provincia del Guayas y en especial la ciudad de Guayaquil fueron los territorios más afectados por el número de contagios y fallecidos de coronavirus.

El Cabildo también mantiene la ayuda con un calendario de entrega que se publica en redes sociales y en la web: guayaquilinvencible.com.

Mientras que en la zona rural de la provincia, la Prefectura fue la que se encargó de rehabilitar vías, dotar de alimentos, agua potable e insumos agrícolas. 

Solidaridad internacional, presente
La pandemia no solo demostró la solidaridad dentro de nuestras fronteras, sino también la predisposición a ayudar de otros gobiernos. Por citar ejemplos de la ayuda internacional recibida hasta el momento, la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional entregó $ 6 millones para agua, saneamiento e higiene.

El Fondo Ítalo-Ecuatoriano de Desarrollo Sostenible - FIELDS entregó un primer fondo de $ 3 millones, no reembolsables, para el fortalecimiento y equipamiento de varios laboratorios de universidades del país que procesan muestras de covid-19.

El Consejo Noruego para Refugiados entregó 17 kits de alojamiento con soluciones alternativas de hospedaje temporal, además de 1.632 kits de higiene y aportes financieros no reembolsables por  $ 107.705.

Desde el lejano Oriente, la empresa india TATA Chemicals donó 155.000 litros de hipoclorito de sodio. La empresa australiana Fortesue Metals Group entregó $ 100 mil en insumos médicos. (I)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Tags:
Enlace corto:
Medios Públicos EP