Los cuidadores de carros se sienten afectados por llegada de parquímetros

- 02 de febrero de 2019 - 00:00
Los cuidadores, también conocidos como “franeleros”, consideran que los parquímetros atentan contra sus puestos de trabajo y sustento diario.
Foto: cortesía Érick Zambrano

Buscar un espacio para estacionarse en Guayaquil no es tarea fácil. La falta de parqueaderos y seguridad en las calles originó la aparición de los cuidadores de carros, que se tomaron las calles para satisfacer esa necesidad. Sin embargo, la instalación de parquímetros en algunos sectores del norte, desde diciembre de 2018, ha ocasionado problemas a los cuidadores de carros, quienes se han visto perjudicados.

Rufino Suárez de 65 años, trabaja hace siete años frente a un centro comercial en Urdesa, relata que llegó porque un amigo lo llevó. Dice que los parquímetros le afectan de forma directa. Él comparte su lugar de trabajo con dos personas. “Nos acomodamos  para que cada uno se lleve algo de dinero a casa”.

 Nancy Marcillo es viuda y trabaja desde 2005 en los parqueaderos de la Universidad de Guayaquil. Dice que ya conoce lo de los parquímetros pero ella se siente relajada. Cuenta con un chaleco y carné que le otorgó la Policía Nacional y que la certifica como cuidadora de automóviles.

Un cuidador de carros gana entre 6 a 20 dólares diarios. Pero esto depende de los días y del sector.

Las mejores ganancias se obtienen de lunes a viernes en sitos aledaños a  oficinas, negocios y bancos.

Aunque la noticia de la instalación de parquímetros ya circuló entre ellos, muchos sienten que las autoridades debieron tomar en cuenta algunos aspectos, como las personas mayores que trabajan hace varios años. “En este sector hay compañeros que han laborado aquí más de quince años” sentencia Stalin Holguín de 40 años quien hace base en Urdesa.

Holguín, “el chino”, como es llamado por los moradores del lugar, relata que durante sus cinco años de cuidar carros ha vivenciado situaciones de riesgo por las tentativas de robo.

“Hay que tener mucho ojo y darse cuenta de las miradas de los transeúntes”.

Él cree que cuando una persona confía la seguridad de un automóvil a un cuidador, este se tiene que hacer responsable. (I)  

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: