Guayaquil tiene su propio "barrio chino" en el corazón del casco comercial

- 28 de agosto de 2018 - 00:00
En Chimborazo y Boyacá, se levanta la panadería de Leonardo Lee (c), donde encontramos bonyou, monocake, baozi, cha siu bao y panes al vapor.
Foto: EL TELÉGRAFO

El sector de la bahía y las calles aledañas a la misma son el punto donde se concentra la mayoría de ciudadanos chinos dentro de la urbe porteña.

Si quiere un acercamiento con la cultura china, vaya al centro de Guayaquil. Ahí encontrará letreros escritos en mandarín, tiendas de comestibles que ofertan hortalizas y objetos asiáticos, una panadería con su producto estrella ''el pan al vapor'', importadoras de ropa y elementos eléctricos que invitan a los residentes y turistas a visitar un Chinatown

Desde un vistoso monedero, algún adorno para la sala de su casa, hasta una vestimenta completa encuentran en el denominado barrio chino, donde decenas de ciudadanos de este país ofertan sus productos con precios asequibles en locales fáciles de identificar pues tienen colgadas llamativas lámparas rojas.

La mayoría de estos lugares están situados en el centro de la urbe porteña, en las calles Sucre y Chimborazo; Pedro Carbo y Sucre; Colón y Pedro Carbo; y en la avenida Olmedo, donde se ubica el conocido Centro Comercial Bahía Mall, en este último es mayor la concentración de comerciantes asiáticos.

Es común ver a los chinos con cigarrillo en mano, que desde sus anaqueles o escritorios observan a las personas que ingresan a comprar algún artículo en su local, donde es normal ser atendidos por ecuatorianos.

También hay otros que sacan sus mercaderías en grandes cartones y con su poco español dan a entender que es una oferta. En ese momento la multitud acude primero, a ver si le conviene la mercadería con descuento. En este caso fueron llamativas las carteras a un precio de $ 10.

La gastronomía china llegó, agradó y nunca se marchó

Pero no todo son repuestos, ropa o adornos, también hay quienes decidieron levantar su propio restaurante, los conocidos "chifas".  Hay tres seguidos en las calles Sucre y Pedro Carbo (Asia-Palacio de Oro y Ximalaya). Aquí se oferta el chaulafán, sabroso invento chino-ecuatoriano que solo se prepara en Ecuador.

Un espacio para los dulces chinos está en Sucre 506, entre Chimborazo y Boyacá, donde su dueño Leonardo Lee (50) comparte sus recetas de pastelería no solo con sus compatriotas sino también con ecuatorianos que se acercan a probar sus productos.

Lee es originario de la provincia de Cantón y llegó a Ecuador para reencontrarse con sus padres y abuelos. ''Mi familia estaba primero radicada en Quito, pero vimos que en Guayaquil había mucho más movimiento que en la capital''.

En su negocio ofrece 12 variedades de panes y dulces, como bonyou, monocake, baozi y cha siu bao, panes al vapor, recetas que aprendió de su padre. 

Es martes. Y mientras los comensales se acercan al negocio para adquirir estas delicias, Ruth Wong junto con su esposo imparten sus conocimientos sobre la religión que profesan, Testigos de Jehová, y lo hacen obsequiando revistas en mandarín y español.

150 años de intercambios culturales y comerciales 

En Ecuador hay entre 20 mil y 30 mil ciudadanos chinos establecidos en ciudades puntuales como Quito, Guayaquil, Quevedo y Cuenca. La mayoría provienen del sur del país asiático, de la provincia de Cantón, según cifras de la Cámara de Comercio Ecuatoriana China (CCEC).

"No es obligatorio que el ciudadano chino se registre ante el consulado o la embajada", señala José Antonio Hidalgo, presidente de la CCEC, al reconocer que los datos son estimados, recogidos de entrevistas y otras fuentes. 

Generalmente la migración china a nivel mundial se da por diásporas- explica Hidalgo- es decir que se concentra en un solo lugar, normalmente los de mayor influencia comercial, formando los conocidos china towns. En el caso de Guayaquil, en la parte de La Bahía.

Los ciudadanos chinos en Guayaquil han formado asociaciones. Una de ellas es la 10 de Octubre de la Colonia China, su presidente Zhu Fu Ming dice sentirse un ecuatoriano más por el recibimiento y amistad que ha hecho en este país. 

Él llegó a Quito en 1985 por invitación de un amigo, quien le comentó del país sudamericano. Zhu no dudó en embarcarse en esta aventura de la cual no se arrepiente. ''Cuando llegué a Ecuador, primero estuve dos años trabajando en Quito; luego, pasé a Guayaquil y la similitud del clima con la provincia de donde soy originario me invitó a quedarme. Ya en el año noventa traje a mi esposa y mis hijas nacieron acá'', comenta.

Benson Ma, presidente de la Colonia China del Ecuador, coincide en que los primeros compatriotas que llegaron al país, hace unos 150 años, provenían de la parte sur, especialmente de Cantón.

''Según el dato de la Sociedad y del Consulado chino, en Guayaquil hay entre 6 y 7 mil chinos. La mayoría de ellos se dedica al comercio'', dice Ma. 

Precisa que "de los años 90 para acá, los ciudadanos chinos forman empresas, traen su propio capital, su tecnología, porque el desarrollo de China fue muy rápido, y ahora ya tienen dinero para invertir".

Además de los chifas, bazares e importadoras, una pequeña parte se dedica a la agricultura: cultivan banano, arroz, palma africana, relata.

Sobre los negocios en el centro de Guayaquil, Zhu dice que la mayoría de sus dueños no hablan español y se han enfocado en  "saber sumar, restar; es decir, estar bien con las matemáticas".

Cuando se le consulta sobre que a veces parecieran enojados o no muy sociables, Zhu sonríe y justifica: "Hay muchos que no les gusta hablar simplemente porque no quieren entablar una conversación, solo necesitan vender''. 

Según Hidalgo, los extranjeros ven varias aristas de negocios en Ecuador. Menciona que son 90 las empresas de inversión chinas establecidas en el país, en los sectores de infraestructura, telecomunicaciones y petróleo.

De sus afiliados, hay 300, entre empresas chinas y empresas ecuatorianas que tienen negocios con China. "El 80% de nuestros afiliados son importadores, la mayoría concentrados en Guayaquil". 

Pero ¿qué les atrae? Según el titular de la CCEC, la dolarización, su localización estratégica y "que la gente es agradable y no sienten discriminación".

Puntualiza que en la Cámara, si bien están enfocados a socios interesados en iniciar o fortalecer lazos comerciales con el gigante asiático y viceversa, a los pequeños comerciantes chinos en el país les guían con información en su idioma. "Junto con el SRI (Servicio de Rentas Internas) hemos hecho capacitaciones en mandarín", recuerda. (I)

DATOS
Las exportaciones de Ecuador a China, en los últimos 5 años, registra una importante tasa de crecimiento promedio anual (TCPA) de 13,59% en valores y 31,76% en cantidades, según Pro Ecuador.

Los tres principales sectores de exportación a China son: acuicultura, banano y forestal; y productos elaborados, con una participación del 58%, 11% y 9%, respectivamente.

Las exportaciones no petroleras a China pasaron de $ 232 millones, de enero a junio de 2017, a 485 en el mismo periodo de 2018.

Mientras las importaciones no petroleras, de 1536 en el primer semestre de 2017 a 1955 en el mismo periodo de 2018. (I)

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